Aseguró además que lo “alegra” cuando los jóvenes se oponen a este tipo de medidas. “Se dan cuenta y se oponen, arman lío, reclaman. Porque la educación es un alimento. Es lo mismo que quitarle la comida a la gente. Es la comida del alma, de la mente, del espíritu”, destacó.
“A veces, en los países un poco dictatoriales, ya sea con dictaduras confesadas o dictaduras encubiertas, la educación es una de las víctimas principales. O te la hacen ideológica para cambiar la cabeza, o te la van podando lentamente, en el caso liberal, ¿no?, y solamente los hijos de los ricos pueden tener un acceso educativo superior", añadió.
El peligro del negacionismo
Consultado por el negacionismo y los discursos de odio, Francisco señaló que "el negacionismo siempre es venenoso". "Cuando uno niega una realidad, una historia, una situación concreta, se está pateando en contra. Una situación histórica no resuelta a tiempo, es repetitiva de errores anteriores, es una amenaza. El negacionismo es suicida. Solamente la realidad te va a ayudar a encontrar una salida a los conflictos", agregó.
También advirtió sobre el peligro de que "una religión se transforme en algo así como política de Estado".
Y cerró la entrevista con un mensaje a los argentinos: "Que sigan luchando, que se defiendan de las ideologías y no se dejen engañar, que luchen por sus derechos".