Por sorteo recayó en el juzgado federal 9, subrogado por María Eugenia Capuchetti, quien resolvió delegar la investigación al fiscal federal Guillermo Marijuan, a través del artículo 196 del Código Procesal Penal.
Luego, Marijuan imputó a la portavoz presidencial por los delitos de omisión de denuncia e incitación a la violencia, e impulsó un pedido de informes al presidente Alberto Fernández y a los mandatarios provinciales, para que describan cómo fue el desarrollo de los acontecimientos.
En la medida que los gobiernos respondan esta requisitoria, la fiscalía analizará la trastienda de los robos y hechos de vandalismo que tuvieron su foco principal en el conurbano bonaerense, Mendoza, Córdoba, Chaco, Rio Negro y Neuquén. Con ese detalle podrá decidir si existen elementos suficientes que justifiquen convocar a Gabriela Cerruti a declarar en indagatoria.
La denuncia
Los dirigentes libertarios Nahuel Sotelo y Francisco Oneto acusaron a Gabriela Cerruti, por haber atribuido la responsabilidad de los asaltos en los comercios, a Javier Milei y a su agrupación política, sin aportar pruebas.
En el escrito señalaron que “el país se encuentra atravesado por una severa crisis económica y social, y ello ha dado lugar a la perpetración de múltiples robos en poblado y en banda, que gracias a Dios, la opinión pública, ha dejado de romantizar bajo el nombre de “saqueos”, llamándolos por el nombre con el que la legislación penal los ha bautizado”.
A su vez, le pidieron a la justicia que investigue en base al art. 177 del Código Penal, que establece que los funcionarios públicos tienen la “obligación de denunciar los delitos perseguibles”, y por el art. 277 inc. “d” del Código Penal, que prevé penas de 6 meses a 3 años a quien, estando obligado a hacerlo, no denunciare la perpetración de un delito.
Como parte de su argumentación, Sotelo y Oneto sostuvieron que si Cerruti “tiene conocimiento de algún delito, su deber es denunciarlo, porque es funcionaria pública, y por las características de su función, su rol es inescindible de su persona, aportando asimismo las pruebas de ello”.
Por su parte, el fiscal Marijuan tomó en cuenta el planteo de La Libertad Avanza para imputar a la portavoz por omisión de denuncia. Además, le atribuyó la sospecha por presunta incitación a la violencia, incluida en el art. 211 del Codigo Penal, que dice que “Será reprimido con prisión de dos a seis años, el que, para infundir un temor público o suscitar tumultos o desórdenes, hiciere señales, diere voces de alarma, amenazare con la comisión de un peligro común, o empleare otros medios materiales normalmente idóneos para producir tales efectos”.
Para Marijuán, Cerruti debió acudir a la Justicia y acercar pruebas si iba a acusar públicamente a Milei de ser promotor de los incidentes.
A todo esto, Fernando Miguez, de la Fundación por la Paz y el Cambio Climático, también hizo una presentación contra Gabriela Cerruti por supuesta falsa denuncia y omisión al deber de seguridad por negligencia. En el inicio, este trámite recayó en el juez Marcelo Martínez De Giorgi, pero Miguez ya avisó al juzgado a cargo de Capuchetti, con la intención de que se unifique con la investigación que lleva adelante el fiscal Marijuan.
La explicación de Cerruti
La portavoz presidencial, Gabriela Cerruti, difundió por redes sociales sus argumentos frente a la imputación judicial. Aseguró que varias horas antes de que se iniciaran los ataques en los comercios, habían sido anunciados en cuentas ligadas a Javier Milei y a Patricia Bullrich. Apuntó: “¿Es una premonición de lo que iba a suceder? ¿O es que de alguna manera todo eso iba incentivando?”
Opinó que los hechos fueron organizados, y agregó “cuando ves grupos muy jovencitos, a la misma hora, o que lo que buscan no son objetos de primera necesidad, todo tiende a la foto de que es algo muy armado, y buscan repercusión”.
Finalmente, Cerruti justificó: “Lo que hago es una descripción de la realidad. Si ellos no tienen nada que ver, lo que hicieron es montarse a una ola de rumores. Entonces, bueno, deberíamos todos ser más responsables y entender que estas cosas tienen consecuencias”.