En la misma línea, el arzobispo porteño amplió: “Tampoco está bueno contar con la buena fe de quienes participan de la eucaristía o de los sacerdotes a los que se invita a presidirla para que después pase lo que ha pasado en estos días como le ha pasado ayer a Monseñor Carraca".
"La misa es algo sagrado, nos ayuda a unirnos, hacernos humanos, para alimentarnos y ser testigos del reino en las calles”, insistió.
Luego de que se viralizaran las imágenes de los presentes coreando “La Patria no se vende” y otros cantos contra la administración libertaria en la parroquia Inmaculado Corazón de María del barrio porteño de Constitución, el obispo auxiliar y vicario general de Buenos Aires, monseñor Gustavo Carrara debió salir a pedir disculpas por el episodio.
"Como celebrante principal asumo la responsabilidad, y pido humildemente disculpas al que pudiera sentirse ofendido por el mismo", expresó el obispo.