Gollan remarcó que "la Ciudad concentra la enorme cantidad de sectores de la salud que responden a empresas de medicina prepaga y a obras sociales, y ese sistema hace tiempo que está muy saturado, llegando al límite".
"Cuando salimos a contar la realidad y decir lo que iba a pasar se nos acusó de meter miedo. Nos decían que a la gente había que transmitirle esperanza, la gente lo tendría que entender", agregó el titular de la cartera sanitaria.
Enfatizó que "hasta que no haya dos o tres semanas de descenso sostenido no se pueden habilitar actividades que impliquen una mayor circulación. Se pueden abrir quirúrgicamente algunos sectores, beneficiando actividades productivas y después recreativas. Hay que entender que si esto fuera una guerra y sonaran las sirenas de los aviones, no saldríamos a tomar una cerveza".