Esto sucedió cuando una misión de observadores, de la que participa Grabois, partió desde Argentina llegó a Colombia para observar en materia de derechos humanos en medio de las protestas que se desarrollan en ese país, pero aparentemente, todos los participantes pudieron ingresar sin problemas, a excepción del referente de los movimientos sociales. Desde la misión también informaron que Ismael Jalil, abogado de Correpi, estuvo "demorado" por asumir la defensa de Grabois.
"Todos pasamos con la misma documentación, las mismas cartas de invitación y venimos en el mismo vuelo y al único que apartaron fue a Juan. No le dieron ningún argumento, dijeron que el país es soberano y decide quién entra y quién no, y lo apartaron a otro cuarto", explicó a Télam uno de los miembros de la misión, Gonzalo Armúa del movimiento Patria Grande.
La Misión Internacional de Solidaridad y Observación de Derechos Humanos viajó este martes hacia Bogotá para "acreditar, relevar y visibilizar la situación" que atraviesa Colombia "en el mismo territorio". La actividad tiene previsto extenderse hasta el 2 de junio y visitar distintos puntos de conflicto del país latinoamericano para "elaborar un informe minucioso que, de corresponder, tienda a visibilizar y denunciar (las violaciones a los derechos humanos) a nivel nacional e internacionalmente".
Entre los organismos que conforman la misión se encuentran el Servicio de Paz de Justicia (Serpaj), la Asamblea Permanente por los Derechos Humanos (APDH), la Coordinadora contra la Represión Policial e Institucional (Correpi), la Asociación Americana de Juristas (AAJ), el Frente de Organizaciones en Lucha (FOL) y la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE).