Las primeras señales del "superministro"

Guiño a los mercados: Sergio Massa insinúa un ajuste con impronta lavagnista, alivio fiscal y gestos al campo

Massa se inspira en Roberto Lavagna para encarar su plan económico. ¿Cuáles serán las primeras medidas? ¿Cristina Kirchner apoya el plan?
Mariano Obarrio
por Mariano Obarrio |
Sergio Massa se inspira en Lavagna para mejorar la economía del país. 

Sergio Massa se inspira en Lavagna para mejorar la economía del país. 

Los primeros nombres que anunció el designado “superministro” de Economía, Producción y Agricultura, Sergio Massa, dieron cuenta de que su gestión tendrá condimentos de ortodoxia fiscal, con fuertes señales a los mercados, un acentuado sesgo industrialista y con medidas de alivio fiscal a los sectores que produzcan dólares para calmar la crisis financiera y cambiaria, y de impulso al consumo y la producción.

Según pudo saber A24.com de fuentes allegadas a Massa, procurará ser “amigable con los mercados”, pero con reactivación económica. El combo es difícil de congeniar, pero apunta así a compatibilizar los intereses de todos los sectores políticos del Frente de Todos.

La prueba de fuego serán las medidas que anunciará este miércoles apenas el presidente Alberto Fernández le tome juramento en su nuevo cargo en el Museo del Bicentenario de la Casa Rosada. El gran interrogante de la oposición consiste ahora en si la vicepresidenta Cristina Kirchner y La Cámpora tolerarán medidas de ajuste fiscal y de incentivos a sectores generadores de dólares como el campo.

Massa, un giro hacia el lavagnismo tradicional

Fuentes del oficialismo interpretaban este lunes el nombramiento de Leonardo Madcur, como jefe de asesores de Economía, como un gesto de que su gestión tendrá la impronta del ex ministro de Economía Roberto Lavagna. También la posible llegada de Matías Tombolini a la secretaría de Comercio Interior remite al ex líder de Consenso Federal.

De bajo perfil, Madcur fue secretario de Coordinación Económica de Lavagna durante su gestión 2003-2006 y mantiene su contacto con el ex ministro de Eduardo Duhalde. Además, Madcur fue el jefe de los equipos económicos de Lavagna cuando éste era candidato a presidente en las elecciones de 2019.

Por otra parte, según dejó trascender, Massa se reunió y conversó con Lavagna en reiteradas ocasiones antes y después de aceptar su nuevo cargo. Y Marco Lavagna, director del Indec, era el candidato a ministro de Economía que Massa propuso hace un mes cuando renunció el ex ministro Martín Guzmán y él estuvo a punto de convertirse en jefe del Gabinete y fue frenado por la vicepresidenta Cristina Kirchner en un tenso diálogo con el presidente Alberto Fernández.

La foto que faltaba: Cristina Kirchner sonriendo

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Cristina Kirchner y Sergio Massa, juntos antes de ser ministro de Economía

Cristina Kirchner y Sergio Massa, juntos antes de ser ministro de Economía

Massa obtuvo este lunes la foto que le faltaba. Se reunió con la vicepresidenta Cristina Kirchner en su despacho del Senado, que con su sonrisa le dio el respaldo gráfico y explícito que les había retaceado a los ex ministros Martín Guzmán y Silvina Batakis. El gesto fue significativo porque justo en ese momento el fiscal Diego Luciani terminaba el primer día de su duro alegato en contra de Cristina Kirchner en la causa por corrupción en la obra pública (2003-2015) en la que anticipó que pedirá una severa condena a la vicepresidenta.

Si bien aún falta designar al secretario de Política Económica, Massa dio otra señal a los sectores industriales al nombrar, aunque aún no lo oficializó, al actual director del Banco de Inversión y Comercio Exterior (BICE), José Ignacio De Mendiguren, como secretario de Desarrollo Productivo. Sin ser Massa un economista, el área de Política Económica pasará a ser una clave del rumbo del programa massista.

La cuota de ortodoxia fiscal: Setti, Cleri y Marx

Massa combinará en su gabinete a todas las vertientes ideológicas. La línea ortodoxa fiscalista -buscará no colisionar con Cristina Kirchner y con La Cámpora- se dará con la confirmación de Eduardo Setti en su cargo de secretario de Finanzas, con el nombramiento de Lisandro Cleri como vicepresidente del Banco Central, y el de Daniel Marx como jefe de un comité para el desarrollo de mercado de capitales y seguimiento de la deuda pública.

Fuentes allegadas a Marx señalaron a A24.com que su función está “a especificar” y que se apresta a "integrar un comité externo y consultivo".

Esta jugada confirma que habrá ajuste del gasto público, que comenzará por la reducción de ministerios y secretarías de Estado, y que buscará cumplir a rajatabla las metas del acuerdo con el Fondo Monetario Internacional. Por ahora, el kirchnerismo garantizó que no atacará esas medidas, incompatibles con su línea ideológica que lo llevó a enfrentarse con Martín Guzmán y a ser indiferentes con Silvina Batakis. Soplan vientos de pragmatismo en el campamento K.

“Marx, Madcur y Cleri demuestran que la línea será mercado friendly”, señalaron a A24.com altas fuentes del massismo. Marx fue director del Banco Central en el alfonsinismo, viceministro de Domingo Cavallo en la gestión del ex presidente Carlos Menem y secretario de Finanzas en la de Fernando de la Rúa.

Massa dijo en Twitter que el propósito de estas designaciones serán “fortalecer las reservas, asegurar el financiamiento del Tesoro y promover el desarrollo de un mercado de capitales nacional".

Las claves del programa económico del "superministro"

El pasado de Marx era recordado por varios ministros de Alberto Fernández poco después del nombramiento. Además, un diputado lavagnista consultado por A24.com señaló risueñamente: “Si se ponen a conversar De Mendiguren y Marx no creo que salgan muchos acuerdos”. Se refería la impronta heterodoxa del titular del BICE y la ortodoxa del segundo.

Respeto de la orientación económica de Massa, en el equipo del nuevo “superministro” dieron ayer algunas claves: la primera es la “generación de confianza”, algo que consideran logrado con la calma de los mercados, el descenso del dólar y la suba de bonos y acciones de los últimos días. Para fortalecerlo, buscarán dos ejes: alivio fiscal y generación de divisas.

En esa línea, señalaron, el nuevo ministro “quiere que la Argentina sea una fábrica de dólares para exportar trabajo argentino al mundo” y dijeron que habrá “incentivos fiscales a los sectores que exportan trabajo argentino, como la energía, la agroindustria y la economía del conocimiento”. Algo de esto conversó Massa con el presidente de la Sociedad Rural, Nicolás Pino, aunque no entró en detalles sobre las medidas.

Para dar más pistas, señalaron que “para saber lo que podría hacer hay que ver lo que hizo como Presidente de la Cámara de Diputados: alivio fiscal en el impuesto a las ganancias con beneficio impositivo a los trabajadores en relación de dependencia, los autónomos y los monotributistas”.

Bajar la inflación, el primer objetivo

Massa buscará equilibrar el mercado de cambios, bajar la presión sobre el dólar, reducir el déficit fiscal, bajar la emisión y desacelerar la inflación que en julio rondará el 8% como coletazo de la corrida cambiaria de las tres semanas de la gestión de la ex ministra de Economía Silvina Batakis y nueva presidenta del Banco Nacion. “Con estos dos objetivos, se buscará evitar el iceberg con miras a las elecciones de 2023”.

Además, el Gobierno buscará tender un horizonte de previsibilidad y confianza para llegar a noviembre, cuando la atención del público se concentrará en la Copa Mundial de Fútbol y la selección argentina de Lionel Messi pueda tener la oportunidad de hacer un buen papel –salir campeón- y mejorar el humor social sobre las fiestas de diciembre. Inmediatamente después, se espera una fuerte temporada turística interna para generar una reactivación que tenga efectos en 2023.

Las señales que espera el campo, tras el "chateo" con Nicolás Pino

Según señaló Nicolás Pino este lunes a Radio Cultura 97.9, luego de chatear con Massa por whatsapp –no hablaron por teléfono- los sectores agropecuarios esperan como señales que los legisladores debatan en el Congreso una ley sobre derechos de exportación –retenciones- para la soja y para el campo. Reclaman un alivio para no exportar sus productos con un dólar barato de 90 pesos –deducidos los impuestos- y comprar insumos con un dólar de 300.

También esperarían la eliminación de los fideicomisos del trigo, el aceite y la soja que traban el comercio exterior y la liberación de los cupos a las exportaciones de carne.

Evidentemente, el campo no logra tener confianza para liquidar las exportaciones de soja con el “dólar campo” que anuncio el presidente del Banco Central Miguel Pesce en plena crisis de Batakis. Consideran que esa medida no tendrá efectos porque es engorrosa y no tendrá efectos reales.

Rigo, la otra clave para cuidar las cuentas públicas

El nombramiento de Raúl Rigo en la secretaría de Hacienda también buscará el objetivo de cuidar las cuentas públicas. Rigo ocupaba ese cargo con Martín Guzmán y lo había desempeñado también con el ex ministro de Economía de Cambiemos Alfonso Prat Gay, mientras que entre 2002 y 2015 había sido subsecretario de Hacienda cuando el secretario era Juan Carlos Pessoa, el que le cuidaba la caja a Lavagna, Duhalde, Néstor Kirchner y luego Cristina Kirchner.

Rigo es amigo del jefe de gobierno porteño Horacio Rodríguez Larreta y fue asesor principal de la Comisión de Presupuesto del Senado cuando este cuerpo era presidido por el ex senador macrista Esteban Bullrich.

Massa anunció que a Rigo lo acompañarán Jorge Domper como subsecretario de Presupuesto y Claudia Balestrini a cargo de la Subsecretaría de Ingresos Públicos. "El objetivo es ordenar y cuidar las cuentas públicas", afirmó Massa en Twitter.

Falta el nombre para el campo

En Agricultura, al igual que en Política Económica, no hay aún definiciones. Estaba casi definido que sería Gabriel Delgado, economista experto en temas agropecuarios y ex interventor en Vicentin cuando Alberto Fernández intentó sin éxito expropiar la compañía, pero luego se conoció que declinó el cargo.

Al retirarse Delgado, cobró fuerza el nombre de Juan José Bahillo, ministro de Producción, Turismo y Desarrollo Económico del gobernador de Entre Ríos, Gustavo Bordet. El sector agropecuario no le tiene tanta confianza. También se había posicionado Jorge Solmi, secretario de Relaciones Institucionales de Agricultura en la gestión de Julián Dominguez.

En tanto, Matías Tombolini, director en Arsat y ex director del Banco Nacion, estaba este lunes casi confirmado como secretario de Comercio, el área clave para controlar los precios y la inflación. También Tombolini fue candidato a jefe de gobierno porteño por el lavagnismo en 2019. Otra señal de que Massa rescatará las viejas figuras del partido de Lavagna.

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