La confrontación es entera con Juntos por el Cambio. Sabe que al peronismo ya le sacó todo lo que tenía para sacarle. "A muchos, aunque quieran usar el rótulo del cambio solo lo hacen desde las formas pero no quieren cambiar. A esos les pregunto que país quieren, el de la decadencia o el de la libertad. O como yo lo planteo: ¿Ustedes creen que un país es posible con los mismos de siempre? Pero esos que dicen que tiene miedo al cambio, quieren seguir con este sistema empobrecedor", dijo.
Milei necesita asegurar su victoria. O al menos es lo que leen sus equipos. No hay ninguna encuesta que lo esté dando cerca de ganar en primera vuelta. Las más ambiciosas le dan 36%.
La pelea por el voto opositor
Patricia Bullrich lee que el Gobierno está en su peor momento. Con el dólar a 1000 (pese a la baja de los últimos días), la inflación al 12,7% mensual (136% anualizada) y escándalos de corrupción como el de "Chocolate" Rigau o el YateGate de Insaurralde, cree que las chances de Juntos por el Cambio aumentan.
En los últimos días se la vio profundizar la estrategia con la que recorrió todo el tramo entre las PASO y las generales: la crítica furibunda a la corrupción kirchnerista. Así lo dice en cada uno de sus spots de campaña (el más emblemático, el que propuso crear una cárcel para corruptos y llamarla Cristina Kirchner) y así lo repite en cada uno de sus actos.
“Ustedes saben perfectamente que yo siempre he luchado contra las mafias, he luchado contra las mafias sindicales, contra los kirchneristas corruptos, contra el narcotráfico. Nunca aflojé, nunca di el brazo a torcer y ahora en este momento en el que me toca este rol histórico de ser la candidata de Juntos por el Cambio", dijo en Mendoza.
"Y vamos a dejar de gastar en todos los privilegios que tienen los kirchneristas. Los funcionarios van a pagar su celular, la nafta de su auto y su comida de su bolsillo. Se terminó. Y lo digo de verdad. A un funcionario que vea utilizando dinero del Estado, le doy una patada y se va a los dos minutos”, prometió más tarde en La Matanza.
“El kirchnerismo dejó tierra arrasada y nos quiere cortar el futuro, no vamos a dejar que esto pase, no vamos a dejar que vuelvan nunca más", dijo desde Córdoba.
Bullrich cree que la diferencia que sacó Milei en las PASO respecto a lo que pronosticaban las encuestas es por aquellos votantes opositores que los abandonaron. Ponen en su equipo el ejemplo de Recoleta. "Ahí perdimos 3 puntos nacionales". Por eso Bullrich cerró su campaña en territorios donde creen que tienen margen para recuperar: Santa Fe, Córdoba, Mendoza y Ciudad de Buenos Aires.
Se suma una idea que entre sus asesores se repite desde la mala elección de las PASO: "Al votante de Juntos por el Cambio no le gustan las PASO. Por eso siempre crecemos en la general". Ver para creer.
Massa y la apuesta a la estructura
"Lo ayudamos a Milei para bloquear a Juntos por el Cambio pero nos pasamos dos pueblos con el tren", repiten, irónicos, algunos responsables de la campaña de Unión por la Patria. Quisieron darle una mano pero le dieron las dos y el brazo.
Ahora apuestan a revertirlo. Necesitan sumar fundamentalmente en el noroeste y algunas provincias del noreste. Hay mucho para sumar: La Rioja, San Juan, Salta, Tucumán, Santiago del Estero, Formosa. Apelan al votante tradicional peronista al que están seguros de que van a recuperar. Cada voto que le sacan a Milei cuenta doble: si Milei baja un punto y medio y Massa gana un punto y medio, la elección queda empatada y en un final abierto para la segunda vuelta.
Esto dicen ellos que ven en Milei al enemigo perfecto. Hay que ver si se plasma en la realidad.
La economía no ayuda. Por eso por estas horas, la principal estrategia de Massa es volver a ser ministro de Economía y evitar sobresaltos cambiarios con todas las herramientas que ofrece la macroeconomía.
Así el dólar bajó de 1030 a 905 al menos por unos días. Lo suficiente para evitar que la gente vote con bronca extrema.
La pregunta es si alcanzará.