Por parte del oficialismo nacional, redoblaron la apuesta a través del senador nacional por la provincia de Neuquén, Oscar Parrilli, uno de los dirigentes del oficialismo más cercano a la vicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner.
El legislador, tal y como contó A24.com, puso su mira en los recursos que recibe la Ciudad pero también que destina el Estado nacional en el territorio porteño. “El proyecto dista de ser un presupuesto federal”, comenzó en su exposición en la semana Parrilli cuando se debatió el Presupuesto en el Senado en donde remarcó que revisó la recaudación de cada provincia y la relación por cada habitante. ¿El motivo? Buscar demostrar que el impacto de la administración federal en los índices de la actividad en la Ciudad.
En el medio de la disputa judicial por los fondos se le suma la negativa de Rodríguez Larreta se firmar otra suspensión del consenso fiscal pero con un detalle. Tal y como sucedió durante la presidencia de Mauricio Macri, en ese documento el Gobierno le pide a las provincias que dejen atrás cualquier litigio legal vigente.
Sin decirlo abiertamente, como tampoco ninguno de sus ministros, la respuesta de la Ciudad en toda la discusión llegó también en el Senado. En el medio de las charlas entre legisladores, y ante la inminente llegada del debate por la reforma impositiva que tienen en agenda Guzmán uno de los senadores que mejor conoce el esquema tributario argentino recordó, ante la consulta de este medio, una de las acotaciones que pensó al escuchar a Parrilli.
En el medio del debate que se vendrá a partir del martes del impuesto a la riqueza, este senador señaló que el impuesto a los Bienes Personales es uno de los “no coparticipables” y que el 54% de todo lo que se recauda lo pagan personas físicas y jurídicas que residen en la Ciudad. De ese monto, pagado por los contribuyentes porteños, no regresa ni un peso a las arcas que administra Rodríguez Larreta.