El segundo contrato comenzó en marzo de 2024, cuando Adorni ya era funcionario nacional. Según se detalló en el programa, el alquiler por el período comprendido entre marzo de 2024 y febrero de 2025 fue pactado en US$13.000, nuevamente pagados en dólares billete.
Posteriormente, el jefe de Gabinete extendió la estadía durante tres meses más por otros US$2.400. De esta manera, la suma total desembolsada por el alquiler ascendió a US$22.000.
Durante su declaración judicial, Rodríguez entregó copias de los contratos y aportó conversaciones de WhatsApp mantenidas con el funcionario.
Mientras residía allí, Adorni avanzó además con la compra de otra vivienda dentro del mismo barrio privado. Según consta en el expediente, pagó US$120.000 por la propiedad y luego habría destinado otros US$245.000 a remodelaciones.
A esos gastos se agregan las expensas de ambos lotes, que rondarían los $600.000 mensuales cada uno.
La investigación en la Justicia
La investigación está a cargo del fiscal federal Gerardo Pollicita y del juez Ariel Lijo, quienes buscan determinar si el crecimiento patrimonial de Adorni resulta compatible con sus ingresos declarados.
La Justicia también analiza los movimientos financieros del funcionario y de su esposa, Bettina Angeletti, durante los últimos cuatro años. Para eso interviene la Dirección General de Asesoramiento Económico y Financiero en las Investigaciones (DAFI), que deberá cruzar ingresos y egresos para detectar posibles inconsistencias patrimoniales.