El procedimiento ocurrió en plena ceremonia religiosa, con más de 50 personas presentes, incluidos menores de edad. Según detallaron quienes participaron del rescate, los animales se encontraban en condiciones alarmantes y presuntamente aguardaban ser sacrificados.
Desde el Municipio también marcaron una postura contundente: la Ley de Protección Animal prevalece por encima de cualquier práctica religiosa cuando existen indicios de crueldad.
La investigación tomó una dimensión aún mayor cuando trascendió que el lugar intervenido sería el mismo templo vinculado anteriormente a Morena Rial, quien en 2025 ya había quedado expuesta mediáticamente por su participación en rituales umbanda.
En aquel momento, la hija de Jorge Rial había defendido públicamente sus creencias y su acercamiento a esta práctica espiritual, incluso tras fuertes cuestionamientos por supuestos sacrificios de animales.