3). En particular, esas declaraciones no fueron consensuadas por la Corte Suprema, y por lo tanto es necesario aclarar que, a pesar de que el presidente debería representar a la institución con acuerdo previo, no es el caso y no la representa.
3) La repercusión de estas declaraciones ha sido profundamente negativa:
· Existen mensajes de mucha preocupación tanto desde el interior de esta Corte Suprema, como del resto del Poder Judicial, así como de diversos sectores de la población que han publicado sus opiniones.
· En diarios se publicaron esas declaraciones entendiendo lo que se debe entender, tanto por el texto, el mensaje subliminal y el lugar en el que se produjeron. En medios radiales un periodista ha dicho que es “deplorable” esa parcialidad y que sólo le faltó decir “viva Perón”. Otro periodista dijo que no cae muy bien que un juez de la Corte haga un “guiño” a un candidato. En debates periodísticos televisivos se reprodujeron opiniones, todas en el mismo sentido: llama la atención.
• Asimismo, circulan mensajes en las redes expresando descalificación por esta conducta: “la Corte inventó el concepto de panqueque jurídico”; “Rosatti pasó de ser ministro K, a ser anti K, y ahora pro K”; “Rosatti se dio vuelta en menos de 24 hs”; “Rosatti cambió dos veces su voto en el 2x1; no me extraña que ahora cambie”, “La corte quiere congraciarse con el ganador”.
4). Estamos en un momento difícil, tanto en el país como en el mundo, y los poderes judiciales tienen un rol importantísimo en relación con las personas que sufren sin esperanza. en sociedades divididas. Hay varios ejemplos internacionales de Tribunales que, apartándose de su función, se inclinaron hacia un sector, y se desprestigiaron. La imparcialidad respeto de las diferentes visiones e intereses, es la principal garantía republicana que una Corte Suprema debe sostener. Si la impresión de los ciudadanos es que la Corte tiene una inclinación partidaria, pierde totalmente su credibilidad.
5). Los jueces deben abstenerse de opinar, sugerir o dar la impresión de que hay alguna inclinación que afecta su imparcialidad. Violar esta regla significa estar muy lejos del estándar mínimo de seriedad, independencia e imparcialidad que se requiere en la Corte Suprema. El “populismo judicial”, que es cambiar según sopla el viento, es inapropiado como modelo judicial.
6). El Código de Etica Iberoamericano exige imparcialidad, moderación y prohíbe participar en actividades políticas.
Por esta razón es que la Corte debe dictar una acordada que adopte el Código de Etica Iberoamericano con la finalidad de prevenir este tipo de conductas, y demostrar ejemplaridad en este aspecto, como una extensión de los deberes que impone la ley 25.188 de ética en la función pública.