La áspera entrevista con Lanata
Tampoco tuvo medias tintas con Jorge Lanata. "Es un puto" y "Te hago el trámite si me das el peaje", algunas de las frases que dejó el cruce antológico de 2002.
Quema de urnas
En 2003, una patota quemó urnas durante la elección a gobernador de Catamarca en repudio al supuesto intento de proscripción de Barrionuevo, que era candidato. Carlos Kunkel se lo recordó hace unos años a su esposa, Graciela Camaño, y no le fue muy bien. "Nunca más jodió", le reconoció el marido.
Contra Néstor Kirchner
Sin haber estado ni un día en el kirchnerismo, tampoco dudó en pasar por su prisma, en 2014, la memoria del ex presidente Néstor Kirchner. "Era un avaro que se cagó muriendo", dijo en radio. Sutil.
La relación con Macri y el triunvirato de la CGT
Con bajo perfil, Barrionuevo forjó una alianza política con Mauricio Macri hasta bien entrado el gobierno de Cambiemos. De hecho, su designación en el PJ agitó los fantasmas de colaboración con el oficialismo. Pero en el Gobierno se desligan de la decisión de Servini.
Por su postura frente al kirchnerismo, además, mantuvo una relación fluctuante con Hugo Moyano y comandó, desde 2008, su propia CGT, la Azul y Blanca. Recién después de que el camionero rompiera con Cristina, los lazos sindicales se juntaron y en 2016 nació el triunvirato cegetista, que ahora volvió a la dispersión.
La cola del león
Sin reparos, en enero de este año hizo una defensa corporativa del gremialismo, después de la detención del jefe de la UOCRA Juan Pablo "Pata" Medina en La Plata. "Ojo cuando se quiere atacar al sindicalismo. Lo han atacado los militares, Alfonsín y De La Rúa. Cuidado, no sigan pisando la cola al león", tiró. Claro como el agua.
El "piberío" del PJ
Sus primeras designaciones para el Consejo Nacional del PJ fueron Julio Bárbaro como "coordinador de equipos políticos" y Carlos Campolongo como "vocero". El trasvasamiento generacional.