Asimismo, instó a los funcionarios bonaerenses seguir los pasos de la Ciudad, bajo un estricto protocolo y en sintonía con las recomendaciones del Ministerio de Salud. “Ese camino es el que esperamos que tome la Provincia de Buenos Aires, que tiene la enorme responsabilidad de educar a 5 millones de chicos -prácticamente la mitad del país”. Y agregó: “Quiero llamarlos a la acción”.
Macri, también, arremetió contra los sectores sindicales: “No dejemos que el debate sobre la educación continúe monopolizado por los líderes gremiales” que “se han convertido en portavoces de las excusas del gobierno y no han sido capaces de disimular que sus intereses políticos son los que guían sus acciones y están por encima de las necesidades de los docentes y del derecho a aprender de los chicos”.
“Tengo la esperanza de que juntos recuperaremos nuestros derechos individuales frenando a un Estado que busca hacer del control temporal algo permanente. Y en esa defensa, la educación y los chicos deben estar primero”, concluyó.