Desde el escenario montado sobre la calle Talcahuano, Ramos Padilla advirtió: "acá está el pueblo" y dijo que "el pueblo se merece jueces en la casa de la leyes, en la casa de la justicia".
"Queremos una justicia donde verdaderamente el principio de que todos somos iguales ante la ley se cumpla", dijo y cerró su exposición al afirmar que "empezó la lucha, vamos a cambiar la historia".
Un rato antes del acto, el juez había anticipado ante los medios de comunicación: "Vamos a pedir la renuncia, que se vayan los jueces y que el pueblo tenga una justicia para el pueblo e igualitaria. Hay que modificar al Poder Judicial y no se puede hacer con delincuentes. Que renuncien para empezar a construir un Poder Judicial que nos sirva a todos, no a ellos. Han tolerado causas armadas, prisiones indebidas, han permitido que el país se endeude, hicieron un desastre”.
A la vez, las actrices Cristina Benegas y Luisa Kuliok leerán un documento por una "Democratización de la Justicia", consensuado con organizaciones sindicales, sociales, dirigentes kirchneristas y algunos miembros del Poder Ejecutivo como el ministro de Desarrollo Territorial y Hábitat, Jorge Ferraresi, y la interventora de la Agencia Federal de Inteligencia (AFI), Cristina Caamaño.
El origen de la marcha contra la Corte Suprema
El puntapié inicial llamando a la movilización lo dieron el dirigente Luis D’elia y el juez del Tribunal Oral Criminal 29, Juan Manuel Ramos Padilla, padre del titular del Juzgado Federal 1 de La Plata.
Para D’elia "es escandaloso ver que (Carlos) Rosenkrantz y (Mauricio) Macri estén juntos de vacaciones en Villa La Angostura, porque esa es la foto que muestra la no independencia entre los poderes del Estado".
En tanto, Ramos Padilla castigó a los jueces de la Corte diciendo que “esta es la justicia que ha perseguido a los trabajadores, que no dijo nada cuando se endeudó al país. El acuerdo con el Fondo se hizo entre gallos y medianoche y la Corte no dijo nada”.
Por su parte, el líder camionero Pablo Moyano -sin el respaldo de la CGT- y los referentes de la Central de Trabajadores Argentinos (CTA) encabezados por Hugo Yasky, pusieron a disposición la logística para la concreción de la marcha.
A su vez, el #1F fue sumando adhesiones, entre otros las Madres de Plaza de Mayo, el sacerdote Francisco "Paco" Oliveira, uno de los curas en la Opción por los Pobres, la Liga Argentina por los Derechos Humanos, Justicia Legítima, el Frente de Abogadxs Populares, la Asociación Civil Nace un Derecho, la Corriente de Abogadxs Laboralistas 7 de Julio, Abogados Solidarios, Maximiliano Rusconi, Graciana Peñafort, Julio Devido y La Cámpora Derecho.