- El Presidente sigue sin hacer autocrítica. No se hace cargo de su fracaso, no reconoce las consecuencias de sus decisiones y políticas. Lleva 1.225 días como presidente de todos los argentinos, no puede no hacerse cargo de nada.
- Los 10 puntos siguen siendo igual de ambiguos que los que filtraron a la prensa la semana pasada. Es un decálogo de buenas intenciones. Argentina necesita propuestas de políticas reales y concretas.
- Este decálogo elude temas fundamentales. No podemos discutir un acuerdo económico y social sin hablar siquiera del aumento de la pobreza, de la falta de empleos y salarios de calidad, de la grave situación de los jubilados, de la emergencia de las PYMEs, entre otros temas que quitan el sueño a los argentinos.
- El Gobierno pone el foco en el proceso electoral, pero este acuerdo debería estar centrado en medidas inmediatas y urgentes para resolver la grave situación económica y social de la mayoría de los argentinos.
- Argentina necesita que lleguemos a un compromiso que fije el rumbo de los próximos cinco meses, necesita que acordemos un programa de transición que nos ayude a salir de esta profunda y grave crisis en la que estamos inmersos.
- El Presidente pide mi opinión sobre estos 10 puntos y dice que espera mis aportaciones. No hay convocatoria de reunión. Me hubiera gustado un claro llamado —a los dirigentes más representativos— a dialogar y debatir seriamente.
- No hay una agenda de reuniones clara, con fechas, plazos, actores. No dice, por ejemplo, si convocará al resto de dirigentes políticos, a los líderes sindicales, a las PYMEs, a los jubilados. El diálogo tiene que ser abierto, sin exclusiones, y con reuniones conjuntas, no bilaterales a puertas cerradas. Argentina necesita un diálogo real, amplio e inclusivo.
"A la espera de esta convocatoria, que resulta urgente e impostergable, me reuniré con representantes del resto de las fuerzas políticas, sindicatos, organizaciones sociales y organizaciones empresarias con el fin de concertar una respuesta conjunta a su carta y definir una agenda consensuada que sea mayoritaria en la sociedad y en el Congreso", cierra la carta.