Aislado quedó, en disidencia, el intendente de Esteban Echeverría, Fernando Gray, quien se presentó en la Justicia para impugnar el proceso que llevará al camporista a la cúpula de un PJ que nunca había integrado. Sus argumentos: supuestas irregularidades en la convocatoria a las elecciones internas y la interrupción de los mandatos vigentes, puesto que la actual conducción (a cargo de Gray y del intendente de Merlo, Gustavo Menéndez) tenía mandato hasta diciembre próximo.
Wado de Pedro con legisladores e intendentes de la oposición y el oficialismo.jpeg
Máximo Kirchner, Sergio Massa, Wado de Pedro, Axel Kicillof y Cristian Ritondo en la Casa Rosada. (Foto: archivo)
El ex presidente Eduardo Duhalde también trató de impugnar la candidatura de Máximo -y de otros camporistas como Andrés “Cuervo” Larroque- por no tener la antigüedad correspondiente como afiliados al sello bonaerense. Pero ninguno de esos reclamos prosperó en la Justicia. Un triunfo del voluntarismo.
Hoy Máximo pivotea entre la gestión de la pandemia y la tensión con el ala “ortodoxa” del Gobierno que representa el ministro de Economía, Martín Guzmán. La foto de la “unidad” en Ensenada distó de aplacar las tensiones y la desconfianza entre los distintos socios del Frente de Todos. La segunda ola podrá alterar los planes -de hecho, está afectando la realización de las PASO-, pero son los cortocircuitos internos los que a fin de cuentas obligan a bajar el perfil.