"Como consecuencia, todo uso de fuerza letal que no sea estrictamente necesario para este fin sólo puede ser reputado como una ejecución ilegal, un crimen de Estado". "Como consecuencia, todo uso de fuerza letal que no sea estrictamente necesario para este fin sólo puede ser reputado como una ejecución ilegal, un crimen de Estado".
Aunque no se refirió específicamente a la Argentina, las palabras del Francisco parecen establecer una clara postura respecto de la discusión que se estableció semanas atrás, cuando el Gobierno, a través de la ministra Patricia Bullrich, difundió el nuevo protocolo sobre la utilización de armas por parte de las fuerzas federales.
Ese documento establece, por ejemplo, que los agentes podrán usar las armas de fuego “cuando resulten ineficaces otros medios no violentos”, como en situaciones de “defensa propia o de otras personas, en caso de peligro inminente de muerte o de lesiones graves; para impedir la comisión de un delito particularmente grave, que presente peligro inminente para la vida o la integridad física de las personas”.