El jefe comunal dijo que pidió al asesor del Presidente un trato "igualitario" al de los intendentes del oficialismo y que planteó la necesidad de "financiamiento de obras públicas de parte de Nación y de Provincia", entre las que mencionó "obras de pavimentación y el 35% de cloacas" que faltan terminar en su distrito. En otros términos, charlaron de las necesidades de su municipio. Seguramente en La Rosada habrán pedido apoyo para la gobernabilidad en la provincia.
El intendente de Lanús se transformó así en un impensado interlocutor para el oficialismo ante la necesidad de llegar a un acuerdo para sacar la demorada ley con la que Kicillof busca aumentar los impuestos inmobiliarios hasta un 75% y que encontró la resistencia del bloque de Juntos por el Cambio que lidera la ex gobernadora María Eugenia Vidal.
"Yo aumenté la tasa de ABL en línea con la inflación del año pasado: un 45%; pero hay otros intendentes como el de Avellaneda (el kirchnerista Jorge Ferraresi) que aumentaron el 60% las tasas y eso atenta contra la gente, no las puede pagar", dijo Grindetti a la salida del encuentro. Y vaticinó que "se está en condiciones de llegar a un acuerdo si se modifica el proyecto de Kicillof a un porcentaje cercano a la inflación".
Por la tarde, en medio de un total hermetismo, salieron juntos de la Casa Rosada el presidente Alberto Fernández y el presidente de la Cámara de Diputados, Sergio Massa con rumbos desconocidos, y minutos después ingresaba el gobernador Kicillof.
Kicillof y el aumento a estatales
En medio de las negociaciones por la ley de emergencia impositiva bonaerense con la que Kicillof busca financiar las arcas provinciales, se coló otro debate entre Nación y provincias y municipios.
Se trata del aumento salarial que anunciará en las próximas horas el Gobierno nacional y que el resto de los distritos se verán obligados -no legalmente pero sí en los hechos-, a aplicar.
En ese marco, llegó Kicillof este lunes a la tarde a Casa Rosada, con la advertencia de "no poder afrontar un pago similar" al aumento que ya tiene cerrado la administración nacional.
Todo está sujeto a negociaciones en una jornada frenética en la Rosada.