ver más
historias

¿Era necesario despedirse con semejante papelón?

por Jonatan Viale | 21 de noviembre de 2019 - 19:34
¿Era necesario despedirse con semejante papelón?

¿Alguna vez se preguntaron por qué en el mundo hablamos diferentes idiomas? ¿En qué momento uno comenzó a hablar en inglés, otro en español, otro en árabe, otro en hebreo, otro en italiano, otro en portugués y otro en francés?

Se supone que la explicación Bíblica para esto es la Torre de Babel.

A solo 18 días de dejar el poder, el gobierno protagoniza su propia Torre de Babel. Es como si alguien los hubiera castigado con la confusión. El presidente, los ministros, los senadores y los diputados de Cambiemos hablan diferentes idiomas.

No se entienden entre sí, se cortan solos. Pareciera que dentro de la coalición de gobierno se cortó la comunicación interna. No hay torre de control. Es un avión a la deriva que quiere aterrizar de una buena vez.

Lo que pasó con el protocolo del aborto demuestra una descoordinación brutal de los temas más sensibles y que más divide a la opinión pública argentina. No se puede joder con esto.

La secuencia es increíble.

El Secretario de Salud, Adolfo Rubinstein publica en el boletín oficial una resolución dándole estatus de "norma jurídica" al protocolo para que una mujer violada o en riesgo de muerte puede abortar sin que sea punible.

La Ministra de Salud y Desarrollo Social, Carolina Stanley, se entera por los portales. El ala más conservadora de "Cambiemos" entra en crisis y comienza a criticar a Rubinstein por Twitter (Pinedo, le pide la renuncia).

El presidente Macri se entera de todo esto recién a las cinco de la tarde. El gobierno deja trascender que va a dar marcha atrás y anular la resolución de Rubinstein.

Sin embargo, esta mañana Macri ratifica la resolución, sostiene a Rubinstein, y desautoriza a los que habían pedido la renuncia.

Conclusión, hubo marcha atrás, de la marcha atrás, en un tema muy sensible como el aborto.

Lo que generó fue:

  • Se reabrieron las viejas heridas, que había provocado el debate por la legalización del aborto, en Cambiemos.
  • Rubinstein quedó desautorizaron y reautorizado.
  • La ministra Stanley salió muy mal parada.
  • La iglesia católica se enojó, se desenojó y ahora se volvió a enojar. Mirá todo lo que te puede generar la falta de coordinación y la falta de timing político.

¿Está bien darse cuenta que estás cometiendo un error y querer enmendarlo? Está perfecto. ¿Está bien equivocarse tan seguido con temas sensibles y generar marchas y contra marchas provocando enojos y lastimando aliados políticos? No.

Es innecesario, es inmaduro y muestra que muchas veces al gobierno le quedó grande la botonera. No es lo mismo gobernar la Argentina, que gobernar la Ciudad de Buenos Aires, que gobernar Boca. Los intereses son mayores y sobre todo más complejos.

Sobre el tema de fondo, lo único que hizo la resolución del secretario Rubinstein fue adecuarse a un fallo histórico de la Corte Suprema, que en el año 2012 exhorta a todas las provincias a adherir al protocolo del aborto solamente para las mujeres que hayan sido violadas, que estén en riesgo de morir o que estén en riesgo de perder al bebé.

¿Qué es lo que pasa? Está comprobado que en muchas provincias argentinas los médicos, alegando objeción de conciencia no practican la interrupción del embarazo aún cuando la joven fue violada, aún cuando puede morir.

Hubo casos muy conocidos en Jujuy, Salta y en Tucumán.

Lo que hace la resolución de Rubinstein es darle valor legal al protocolo para que en todas las provincias una mujer violada pueda abortar sin miedo a terminar presa, como el caso de Belén de Tucumán.

Entonces no hay nada ilegal, no hay nada inconstitucional, en lo que hizo la Secretaría de Salud. Lo único que hizo fue institucionalizar algo que exige la Corte Suprema hace 7 años.

¿Era necesario despedirse con semejante papelón?

Compartir
Facebook
Twitter
Whatsapp

Noticias más leídas

Más sobre Política