Sin embargo, el detalle que más indignó a los investigadores fue que en una habitación cerrada con candado encontraron varios colchones nuevos guardados y sin usar.
Dos de los menores tuvieron que ser internados de urgencia por cuadros graves de desnutrición y deshidratación. Según las primeras evaluaciones médicas, ambos pesaban apenas unos 30 kilos.
El caso que más conmocionó a los investigadores
Entre las víctimas había un joven con discapacidad severa, ciego, mudo y con retraso mental, que fue encontrado atado a una cama y con heridas sangrantes.
Según los testimonios incorporados a la causa, algunos familiares lo golpeaban y filmaban las agresiones con teléfonos celulares “por diversión”. “Los trataban como animales”, reveló un vocero judicial ligado a la investigación.
La causa también incluye a otros hermanos mayores de edad -de 28, 26 y 25 años- con graves problemas de salud mental y motriz, además de una adolescente de 16 años con discapacidad, tres nenas de 12, 8 y 4 años y dos chicos de 10 y 6 años.
Prostitución de menores y acusaciones gravísimas
Con el avance de la investigación surgieron denuncias todavía más graves. Según fuentes policiales, el padre de familia está acusado de prostituir a algunas de sus hijas a cambio de botellas de vino con hombres de la zona rural.
Ahora los investigadores buscan identificar a quienes habrían participado de esos abusos y determinar si existía algún tipo de red de explotación alrededor de la familia.
Durante los allanamientos, la Policía secuestró teléfonos celulares que serán peritados en los próximos días. La Justicia sospecha que allí podrían existir registros de agresiones, abusos y situaciones de explotación sexual.
Tres detenidos y una causa que podría sumar más acusados
El operativo terminó con la detención de los padres de las víctimas y de uno de sus yernos, acusado de abuso sexual con acceso carnal contra dos de las jóvenes rescatadas.
La investigación está a cargo de las fiscales Jesica Lucas y Vanina Aguilera, bajo las órdenes del juez Sergio Guillet.
Los detenidos fueron imputados por delitos como abandono de persona agravado por el vínculo, abuso sexual, lesiones agravadas, corrupción de menores y facilitación de la prostitución.
Mientras tanto, las víctimas permanecen bajo asistencia médica y psicológica especializada después de años de violencia extrema y abandono.