Nicolás Caropresi, del Movimiento de Trabajadores Excluidos (MTE), aseguró que la última vez que recibieron mercadería fue entre octubre y noviembre. "La situación estuvo muy complicada. Tuvimos problemas en la distribución en todo el país. El MTE tiene 42 bocas de entrega y de cada una dependen al menos diez comedores. En todos tuvimos problemas".
En el ministerio de Desarrollo Social que dirige Daniel Arroyo reconocieron la problemática y aseguraron que esta semana salieron los primeros camiones con comida. Explicaron que cuando desembarcaron en el Ministerio "los galpones con los alimentos estaban vacíos".
"Durante febrero iremos normalizando la situación y estimamos que va a estar normalizado para marzo. Vamos entregar la misma cantidad que se entregaba en septiembre 2019, que eran 8,5 millones de toneladas mensuales. Usamos la marca de septiembre porque a partir de octubre habían discontinuado la entrega", contaron a A24.com fuentes de Desarrollo Social.
"Las cadenas de pago estaban rotas. Los proveedores no entregaban alimentos porque no les pagaban. La deuda acumulada es de varios meses. Tuvimos que recomponer eso", aseguraron.
Ante la consulta de A24.com sobre el por qué darle entonces prioridad a las tarjetas de alimentos antes de a resolver la problemática de los comedores, la actual administración indicó que hubo que hacer nuevas licitaciones que demoraron el proceso.
En tanto, la gestión anterior a cargo de Carolina Stanley se despegó de las acusaciones. "Nosotros cubrimos todas las partidas y dejamos especialmente el dinero para las compras de diciembre para evitar desabastecimiento", dijeron. De hecho, es cierto que, en el presupuesto del 2019, quedó un sobrante en el área de "comedores comunitarios".
Según los últimos datos de la UCA publicados en 2019, el 17,4% de los niños y adolescentes bonarenses pasó hambre en el último año y cuatro de cada 10 asisten regularmente a comedores comunitarios.