Asimismo, se iniciaron negociaciones y acuerdos con países limítrofes para importar energía. En ese sentido, Brasil se mostró dispuesto pero depende de su capacidad hídrica (lluvias) en hidroeléctricas, según informaron desde la Secretaría.
Se están trabajando además licitaciones que buscan que robustecer el sistema y que los próximos veranos no sean un problema. Las licitaciones se dividen en tres variantes: licitación para almacenamiento de energía, que en caso de que suceda, sería la primera vez en Argentina; licitaciones para nueva generadora térmica de electricidad; y licitación para ampliar la capacidad de transporte eléctrico.
Además están buscando normalizar el mercado eléctrico, sentando las bases para que generadores, distribuidores y grandes usuarios vuelvan a contratar libremente.
¿Por qué se debieron tomar estas medidas?
"El sector eléctrico al borde del colapso debido a 20 años de descapitalización y falta de inversión. Desde 2001, el congelamiento de tarifas desincentivó la inversión privada y destruyó un sistema que había mostrado buenos resultados en la década del 90", especificaron desde el Gobierno.
Y detallaron que "los usuarios pagaban, en promedio, solo el 29% del costo real de la energía. Para sostener esas tarifas irreales, el Estado gastó cerca de 150 mil millones de dólares en subsidios indiscriminados, generando más emisión y aumentando la inflación".
Por eso, el Gobierno de Javier Milei declaró la emergencia en el sector energético, en general, y el eléctrico, en particular. "El atraso en inversiones dejó un sistema frágil, con el 40% de las instalaciones al final de su vida útil y una red de transporte que creció apenas un 0,8% anual frente a un aumento del 2% en la demanda residencial", subrayaron.