Asimismo, molesto, el presidente de la aerolínea de bandera consideró que "no puede ser que por una discusión de este tipo, en un contexto complejo para todo el mundo, dejemos a los argentinos sin volar".
"Es difícil de entender que digan que estamos destruyendo Aerolíneas Argentinas, cuando nosotros crecemos año a año", remarcó.
Acerca de la compleja situación que atraviesa la empresa del estado, explicó que "el año se complicó a partir de la devaluación de agosto; por eso no hemos hecho una oferta incremental sobre lo que ya habían cobrado este año, que era importante".
Por último, diferenció a los pilotos que “viajan una cantidad enorme de horas” y a los que “deciden quedarse apoyados sobre sus privilegios".