Desde el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires argumentaron que "tal inmunidad no aplica a vehículos pertenecientes al cuerpo diplomático acreditado en el país y que están sujetos a las leyes de tránsito y controles que correspondieren". Y de acuerdo a una circular diplomática de Cancillería, fechada en julio de 2022, "conforme con el Art. 41 inc. 1 de la Convención de Viena sobre Relaciones Diplomáticas, todas las personas que gocen de (estos) privilegios e inmunidades deberán respetar las leyes y reglamentos del Estado receptor". Los funcionarios diplomáticos, en lo que a la materia de circulación vehicular se refiere, tienen las mismas obligaciones que todos los ciudadanos y residentes en la Argentina".
La polémica queda abierta y la diplomacia se encargará de la resolución del conflicto: un hecho de rutina que puede quedar en el olvido o escalar hasta límites insospechados.