El medio para concretar esa ayuda es el recientemente creado Fondo Especial de Emergencia Sanitaria para la Contención Fiscal Municipal, con liquidez de más de $8000 millones.
La queja de los intendentes opositores que aún no tienen noticia sobre asistencia se centra en la discrecionalidad al momento de repartir el dinero. Eso se observó en anteriores repartos de Aportes del Tesoro Nacional (ATN) que giró la Nación a Kicillof.
Cerca del intendente Valenzuela confirman el estado crítico de las finanzas del municipio y la urgente necesidad de recursos económicos de la Provincia que no llegan.
El miedo a que ese dinero sea repartido a "intendentes amigos" y que se eluda o ignore a los de distinto signo político, prende alertas en las finanzas municipales. Al punto de decretar algo tan poco popular y lindero con lo inconstitucional como lo es una baja de sueldos.
Qué se recortó en Tres de Febrero
A través del decreto 342/20, Valenzuela suspende el pago de bonificaciones por presentismo, puntualidad y suplementos horarios de los empleados y reduce el salario de contratados mientras dure la emergencia sanitaria.
En su artículo cuarto, resuelve “reducir el monto en concepto de honorarios mensuales al personal contratado por locación de servicios, en un 5% a aquellos que a contraprestación perciban menos de $30.000 por mes y en un 10%, a los que superen dicho monto en igual cantidad de tiempo, en función de la reducción de los servicios efectivamente prestados”.
Estos recortes empiezan a regir desde el 1 de abril y se prolongarían hasta que el municipio cuente con los recursos necesarios para revertir la decisión. La medida solo exceptúa a los empleados y contratados afectados a servicios esenciales.
El argumento esgrimido por el intendente de Juntos por el Cambio en el decreto gira en torno a que “la crisis sanitaria trastorna el funcionamiento normal de la administración municipal y tiene que atender más gastos en un contexto de caída de la recaudación de tributos nacionales, provinciales y municipales”.
Esta decisión causó revuelo y rechazo en cientos de trabajadores municipales de Tres de Febrero. En algunos casos, vieron que sus sueldos tendrían recortes de hasta 50%, sumando varios adicionales incorporados a sus liquidaciones.
El Bloque del Frente para la Victoria junto con el del PJ del Concejo Deliberante del distrito presentaron un proyecto de rechazo a la decisión de Valenzuela.