“Esta aprovechando el tiempo que Rodríguez Larreta ya había adelantado que le iba a dedicar a la gestión. Sale para todos lados para apurar”, remarcó una alta fuente partidaria conocedora de la situación.
En Rusia suelen repetir una frase para explicar cómo funcionan algunas cuestiones del manejo de la propaganda en ese país. “La guerra nunca llegó, ni llega a Moscú”. De esa forma lo que sucede en las adyacencias puede pasar desapercibido o se le consigue bajar el precio. Mientras en varias provincias la disputa ya es a carne viva.
Mientras Bullrich empieza a armar su agenda en diferentes provincias los referentes locales que ya tormaron partido reciben la negativa para formar parte de los encuentros, sacarse una foto o directamente tener acceso a la agenda de actividades.
Consultados desde el entorno de Bullrich negaron esta situación y remarcaron que la situación se encuentra más que bien con todos los dirigentes que responden al jefe de Gobierno porteño. ¿Y en la Ciudad? Una de las cuestiones troncales que se debate por estas horas es el curso de acción que se tiene que tomar.
Macchiavelli en diferentes reuniones, según pudo reconstruir A24.com, planteó la necesidad de empezar a poner en movimiento la maquinaria larretista y no esperar hasta abril o mayo como se tenía pensado.
“Nadie duda de que a la larga tenemos más chances nosotros, pero no nos podemos dormir ni un segundo”, remarcó uno de los miembros de la mesa del armado larretista que conduce el diptuado nacional Diego Santilli. De esa cabeza de equipo, explican, tiene que llegar la orden tajante de dar la señal de largada pero todavía hay algunas cuestiones que buscan terminar de cerrar antes. Una de ellas es justamente la definición sobre el rol que tendrá o puede llegar a tener el ex armador de Macri, el diputado nacional Emilio Monzó.
Después de competir en la interna de Juntos por el Cambio en la lista de Facundo Manes, cerca de Rodríguez Larreta empezaron a sondearlo en busca de sumarlo a la estrategia. “Sin prisa, pero sin pausa”, definió la situación uno de los conocedores de los entre telones de la misma.
¿Macri juega sus cartas en esta disputa? Por ahora el ex presidente mira desde afuera. “Está por encima de este tipo de discusiones”, remarcan desde su entorno ante la consulta de este medio. La paz que selló con Rodríguez Larreta todavía sigue firme, y también así su pensamiento sobre que no es momento para que Bullrich empiece con su armado. Pero no todo es tranquilidad con quien fue su jefe de Gabinete. Los reclamos para que mantenga una postura más dura contra Fernández son persistentes.
Quienes miran con cierto alivio la disputa que se avecina en el PRO son las diferentes tribus dentro de la Unión Cívica Radical (UCR). Su presidente Gerardo Morales, busca la unidad del bloque del radicalismo en la Cámara de Diputados que se dividió tras un enfrentamiento marcado entre el diputado Mario Negri y el sector que representan el senador nacional Martín Lousteau y el diputado Emiliano Yacobitti.
La semana previa al encuentro radical en Santa Fe, Morales buscó de toda forma posible lograr allanar la unificación de los bloques algo que además anunció con bombos y platillos cuando fue electo titular del radicalismo. Sin embargo las conversaciones todavía siguen sin un horizonte claro.
Si bien desde las diferentes tribus explican que la intención de avanzar en las conversaciones existe todavía persiste la diferencia troncal: la renovación de los liderazgos. En el medio Morales busca acelerar lo más posible una unidad que ya se encargó de vender como un logro de su conducción.