La postura del oficialismo hasta el final era "que acepten la revisión" acordada en la jornada del miércoles con el apoyo de algunos gobernadores del PJ, pero desde la Casa Rosada insistieron en que "los números centrales del Presupuesto no se tocan".
El fracaso del diálogo entre oficialismo y oposición en el Congreso se produce en medio de la tensión por las negociaciones para reestructurar la deuda con el FMI, que el Gobierno pretendía avanzar hacia fin de año o los primeros días de enero de 2022.
Ahora deberá continuar con las negociaciones con el organismo internacional, con un presupuesto para 2022 sin el apoyo político de la oposición, como reclamaba el Fondo, antes de aprobar el plan económico plurianual que incluirá la reestructuración de la deuda de 44.000 millones de dólares tomadas durante el anterior gobierno de Juntos por el Cambio.