1- La ratificación de la permanencia de la UCR en la coalición Cambiemos -que integran con el PRO y la Coalición Cívica-, tal como fue concebida en la convención radical de Gualeguaychú en 2015, con el respaldo a la reelección del presidente Mauricio Macri.
2- Sostener la ampliación de la coalición y habilitar las PASO para dirimir las candidaturas.
3- Considerar que Cambiemos es una experiencia "agotada" y postular la construcción de una nueva alternativa electoral, posición que sostienen los denominados "rebeldes".
Bajo el título "Una nueva coalición de gobierno para construir una Argentina sana y previsible", el escrito que Cornejo había puesto consideración de la convención ratifica lo resuelto en Gualeguaychú, "ampliando" Cambiemos tanto a nivel nacional como en los diferentes distritos. Ese borrador no cayó bien entre los radicales más cercanos a la Casa Rosada, que elaboraron un "contradocumento", que también hicieron circular entre los convencionales, en el que defienden la alianza con el PRO y la CC.
Este sector "rebelde", se referencia en Federico Storani, Ricardo Alfonsín, Juan Manuel Casella y el presidente de la Convención Nacional, Jorge Sappia. Plantea que Cambiemos está "agotado" e impulsa un frente, que integren el socialismo, el GEN y sectores del peronismo, que podría contar con el liderazgo del ex ministro de Economía, Roberto Lavagna.