El Gobierno comenzó desde temprano a aplicar los controles en los accesos ferroviarios y viales a la Ciudad de Buenos Aires a través de Gendarmería y la Comisión Nacional de Regulación del Transporte (CNRT). La Nación cambió la estrategia de seguridad por la marcha de los jubilados y no aplicó el operativo anti-piquete.
El operativo de seguridad aplicado este miércoles
Es por eso que las fuerzas federales instalaron un sistema de vallado en las inmediaciones del Congreso para evitar el contacto con los manifestantes. La medida se definió tras la reunión de la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, con el asesor presidencial Santiago Caputo y los jefes de la SIDE, Sergio Neiffert y Diego Kravetz, en Balcarce 50.
Pese a la decisión de no aplicar el protocolo antipiquete, colocaron carteles en las estaciones de trenes con la siguiente advertencia: “La policía va a reprimir todo atentado contra la República”.
Además, las inmediaciones del Congreso están cortadas y movieron alrededor de 350 contenedores de basura para evitar que sean incendiados como el pasado miércoles.