Y no lo digo solo por el massismo, lo digo por todo el resto, como Roberto Lavagna.
A propósito, ¿dónde está? Me entusiasma la idea de votarlo, ¿pero dónde está? Me dicen que está en Consenso 19. ¿Está el socialismo ahí? ¿Está Stolbizer?
¿De verdad a diez días de las elecciones es Consenso 19? ¿Se puede armar un espacio que, a diez días de las elecciones, no sabemos qué es? Los únicos que la tienen más o menos clara son los de la Izquierda. Entonces, díganmelo más fácil: vamos a estar con el que más votos nos colecte. Esto vale para Lavagna, para Massa, para los radicales.
La verdad es que debo decir que triunfaron Cristina y Macri. Porque esa es la elección, no hay más.
Sobre la opción Macri o Cristina, mi duda siempre es si se trata de algo que va de arriba hacia abajo o de abajo hacia arriba. Es decir: que si han impuesto esa opción y, por lo tanto, la ciudadanía se ve atenazada por elegir entre ellos dos o, en realidad, quizás a la ciudadanía le queda más cómodo.
Nos quieren hacer votar entre lo menos malo. Y espero que hoy se sepa qué va a hacer el Frente Renovador: no se puede seguir especulando porque conspira contra el propio espacio.
¿Hay alguien en esta mesa que sienta que tiene que salir corriendo para ir a votar? Nosotros, que trabajamos de esto, no.
Imagino al ciudadano de a pie; con un 50% de inflación; con el peligro de la pérdida del trabajo; con la caída de todos los índices de consumo; con la angustia de la inseguridad…
Ojo a los que especulan con que la viveza política es un modo de construir. Porque eso, escupido hacia arriba, cae como una sanción de descrédito definitivo.