Fechas para jubilados que cobran la mínima:
- DNI terminados en 0: 8 de noviembre
- DNI terminados en 1: 11 de noviembre
- DNI terminados en 2: 12 de noviembre
- DNI terminados en 3: 13 de noviembre
- DNI terminados en 4: 14 de noviembre
- DNI terminados en 5: 15 de noviembre
- DNI terminados en 6: 19 de noviembre
- DNI terminados en 7: 20 de noviembre
- DNI terminados en 8: 21 de noviembre
- DNI terminados en 9: 22 de noviembre
Fechas para jubilados que perciben más de la mínima:
- DNI terminados en 0 y 1: 25 de noviembre
- DNI terminados en 2 y 3: 26 de noviembre
- DNI terminados en 4 y 5: 27 de noviembre
- DNI terminados en 6 y 7: 28 de noviembre
- DNI terminados en 8 y 9: 29 de noviembre
Un bono que no impacta en el aguinaldo
Uno de los puntos destacados por ANSES es que el bono de $70.000 no será tenido en cuenta para el cálculo del aguinaldo. Esto significa que el SAC se calculará únicamente en base al haber más alto percibido por el beneficiario en el semestre, sin considerar el refuerzo. A pesar de esta limitación, el pago constante del bono durante todo el 2025 representa un alivio considerable para jubilados y pensionados, especialmente en un contexto de alta inflación.
Este bono adicional está dirigido exclusivamente a quienes perciben la jubilación mínima, pensionados y beneficiarios de PUAM, por lo que quienes reciben haberes más altos no podrán acceder al beneficio. Sin embargo, para quienes sí califican, la ayuda representa un ingreso significativo, especialmente en meses donde los gastos suelen aumentar, como diciembre.
La continuidad del bono, una medida en tiempos de incertidumbre
La decisión del gobierno de extender este refuerzo durante todo el 2025 busca brindar previsibilidad a uno de los sectores más vulnerables de la sociedad. Con la confirmación del pago en noviembre y diciembre de 2024, Milei intenta mostrar un enfoque de asistencia directa a jubilados y pensionados. Sin embargo, la falta de ajustes por inflación podría convertirse en un desafío a medida que avancen los meses del próximo año, ya que el poder adquisitivo del bono podría erosionarse si no se revisa su monto.
Este anuncio coincide con una etapa clave del año, donde los jubilados esperan las definiciones sobre el aguinaldo y los aumentos trimestrales. Aunque la noticia del bono es muy bien recibida, los beneficiarios deberán tener en cuenta que no incrementará sus haberes ni influirá en el SAC, lo que podría generar cierta frustración en algunos casos.
Un alivio, pero sin incrementos futuros
A pesar del impacto positivo inmediato, la medida tiene algunos límites importantes. El bono de $70.000 no sufrirá actualizaciones y, a diferencia de las jubilaciones, no se ajustará con el índice de movilidad ni otros indicadores económicos. Esto implica que su valor real podría disminuir a lo largo del 2025, especialmente si la inflación se mantiene en niveles altos.
Por otro lado, la continuidad del bono durante todo el año refleja un esfuerzo del gobierno de Milei por mantener una política de asistencia a sectores vulnerables, aunque sin comprometerse con aumentos o revisiones del monto. Esto genera un balance mixto: si bien la medida otorga previsibilidad, también introduce incertidumbre sobre el poder adquisitivo del refuerzo a lo largo del tiempo.