En ese contexto, advirtió que "si un niño no come no puede estudiar por más que existan todas esas ayudas sociales", y que "si una familia no tiene ingresos genuinos y vive del asistencialismo queda, a la larga o a la corta, excluida de la seguridad social y de dos pilares fundamentales: la obra social y una jubilación a futuro".
"Reducir planes sin impulsar empleo es imposible. Impulsar empleo sin modificar legislaciones laborales añosas también es imposible", reflexionó Salguero, y luego sostuvo: "Que haya bajado la pobreza y haya aumentado la indigencia no es una balanza que se equilibra. Pensar esto como un empate es un error".
El índice de pobreza bajó al término del primer semestre del año al 36,5% frente al 40,6% de igual período del año pasado y el 37,3% de la segunda parte del 2021.