Luego de que se conociera la denuncia por explotación sexual contra Jéssica “La Maciel”, Flor, denunciante en la causa, dio su testimonio en DDM (América TV).
Flor, una denunciante de la exparticipante de Gran Hermano La Maciel, contó las amenazas que sufrió.

Luego de que se conociera la denuncia por explotación sexual contra Jéssica “La Maciel”, Flor, denunciante en la causa, dio su testimonio en DDM (América TV).
"A Jéssica yo ya la conocía porque en el ambiente era conocida, se hablaba de ella porque fue la primera dentro del partido de San Miguel, Malvinas Argentinas y José C. Paz, que se operó, que se reasignó el sexo", comenzó contando sobre la exparticipante de Gran Hermano Generación Dorada (Telefe).
Flor relató cómo se vinculó con la acusada y qué rol ocupaba en la zona: "Después, no solo a instante de ser famosa conocía, entre comillas, sino porque era la que regenteaba o manejaba la zona de Ruta 8, entre el hotel El Mesidor hasta el hotel Marilyn, donde ahí ponía a todas sus hijas, como se marca en la jerga".
También recordó el momento en que conoció a Ivana, quien la acercó a la figura de La Maciel: "Conocí a Ivana, que en ese momento no era Ivana. Ivana era amigo de mi prima, y bueno, nos conocimos. Me comentó de la Jéssica y yo sabía todo el tema, y directamente una vuelta le digo a Ivana, le mando un mensaje: 'Che, ¿le preguntás a la Jéssica dónde me puedo parar, cuánta plata le tengo que mandar?’".
"Y directamente me dijo Ivana: 'Dijo la Jéssica que te pares en El Mesidor'. Agarré la calle, me gustó la plata fácil, en ese momento el tener que estar pagándole a alguien, como era joven y laburaba, mucho no me importaba", siguió.
Sin embargo, con el tiempo, Flor aseguró que la situación se volvió insostenible: "Pero cuando una ya ve las actitudes, la forma de ser de la otra persona, si una perdía la memoria de decir: 'Me olvidé de mandarte', ya te están: 'Nena, la plaza, nena'. Y después de eso llegás a un momento en el cual eran amenazas, y no era solamente por no pagar una parada, eran por otras cuestiones, había chicas que se rebelaban".
El relato de Flor suma un nuevo capítulo a la causa que involucra a La Maciel y que ya repercute tanto en la Justicia como en el mundo mediático.
La emisión del jueves de Gran Hermano Generación Dorada (Telefe) comenzó con un tema que sacudió la convivencia: la situación judicial de Jéssica “La Maciel”. Fue Santiago del Moro quien explicó en vivo cómo se llevó adelante el procedimiento para notificar oficialmente a la participante sobre la denuncia en su contra.
De acuerdo con lo informado, Maciel enfrenta una acusación por presunta explotación sexual, regenteo y maltrato, impulsada por 17 jóvenes trans. La causa, caratulada como “averiguación de ilícito”, se encuentra en trámite en el Juzgado Federal N°2 de San Martín.
El conductor también aclaró que al momento de ingresar al reality, la concursante no tenía antecedentes penales. Esto fue corroborado previamente mediante el Certificado de Antecedentes Penales, requisito indispensable que la producción solicita antes de firmar contrato.
En este nuevo escenario judicial, la participante fue citada al confesionario, donde firmó la documentación correspondiente frente a un oficial de la Policía Federal Argentina. Luego de ese paso formal, decidió dar su testimonio.
Conmovida, La Maciel compartió su versión en una charla íntima dentro de la casa y relató cómo comenzó el conflicto que hoy la involucra. “Me movió la cabeza y sé de dónde viene. Lo que voy a contar es real: todo empezó un día cuando mi hermana, que ya no está en este mundo, vino a contarme que ya no podía trabajar en la calle porque había alguien que le sacaba plata”, expresó.
La participante aseguró que en el pasado fue ella quien impulsó una denuncia: “Durante muchos años tardé en mover esta causa. Yo simplemente denuncié a dos personas, junté testigos y cuando cayeron presos, cayó mucha gente y fue noticia. Desde que pasó eso me acosaron en las redes sociales”.
Entre lágrimas, defendió su inocencia y habló del impacto que la situación tiene en su entorno más cercano: “Esto ya lo enfrenté y lo gané, y acá encerrada me agarra algo que no puedo controlar. Pero soy inocente y sé cómo probarlo, aunque siento que mi familia la debe estar pasando mal. Lograron romperme la cabeza porque sé que mi familia no debe estar contenta. Ellos saben igual que afuera soy fuerte también”.
Más tarde, decidió compartir su versión con algunos compañeros del reality, profundizando en su historia personal y desligándose de las acusaciones. Allí recordó que su hermana “tenía que pagarle a personas para trabajar en la calle” y reafirmó con contundencia: “Jamás van a poder meterla presa” porque “jamás” cometió los hechos que se le imputan.
Con firmeza, sostuvo: “Nunca jamás exploté a nadie, jamás. Me vieron acá adentro y no sé qué estarán planeando afuera”.
También evocó momentos de su pasado vinculados a la exposición pública del caso: “Siempre fue todo por redes y la única vez que me denunciaron, la persona fue y dijo que no me conocía. Me metí en esto sin saber que era tan grande y casi me matan, tuve que vivir con la Gendarmería afuera de casa”.