“Yo también lo conocí en momentos de gestión, cuando en el año 2005 le llevamos el proyecto de propiedad intelectual que luego firmó Néstor. Cuando estaba haciendo El Conde de Montecristo le llevé una carpeta, porque se empezó a gestar un movimiento grande, y él fue el primero que la metió adentro de un cajón cuando recibió la visita de tres personas importantes del sector para que eso no sucediera. Luego Néstor se enteró y le dijo ´traeme la carpeta, es patético discutir lo indiscutible´, y firmó el decreto”, continuó.
Echarri describió cómo era Alberto en el ejercicio del poder. “Esto es una intimidad aunque no de las mismas que se están revelando ahora, pero cuando asumió le hicimos un guiño y le dijimos ´Alberto, vos que fuiste tan importante en la gestión del derecho a la propiedad intelectual está todo esto para poder avanzar´. Y claramente nosotros sabíamos que Alberto no era un impulsor en materia de ajuste de derechos, y que, parafraseando a Guillermo Moreno, tenía una mirada un poco más socialdemócrata por decirlo de alguna forma, y bueno, lo corroboramos con el tiempo. Y esto lo único que hace es elevar la vara del asco, donde ya ni siquiera me guardo en decir las cosas que digo. Hasta ahora había como un cierto manto de piedad sobre el personaje, pero con esto que sucedió ese manto de piedad vuela por los aires”, sumó.
“Las ideas del expresidente eran esas, no era el peronista que todos deseábamos ver. Si uno piensa que el kirchnerismo podía ser el representante de lo que era la doctrina de Perón y Evita, del ajuste de derecho, de achicar la brecha social, de pensar en los trabajadores, ya son tres elecciones en las que el kirchnerismo no puede poner un candidato propio de su riñón, porque no les alcanza la perspectiva de voto para poder ganar. Incluso los candidatos que Cristina ungió, eran peronistas más volcados al centro. No tan volcados a la izquierda, como los 12 años de kirchnerismo que se avanzó en materia de derechos de forma rauda y concreta”, señaló.
“Nosotros sabíamos lo que se presentaba, teníamos esperanza, fingimos un poco de demencia a la hora de votar. Somos pragmáticos pero sabemos a quién tenemos enfrente y sabíamos que no era la mejor opción. Lo expresábamos de forma privada y ahora lo estamos expresando de forma pública”, añadió.
"Yo no soy divulgador, no me dedico a evangelizar gente”, respondió cuando le citaron algunas críticas en relación a por qué no habló antes sobre todo esto.
Y finalizó: “Ahí es su tema, no tengo la obligación de divulgar ni decir esto antes. Y si quiero no lo digo después, pero esto va de la mano al motivo por el que me expresé políticamente años atrás. Es irrefrenable para mí, yo me secaría si no pudiese decir esto y mi existencia dejaría de tener el mismo valor. Mi único objetivo en lo político es ganarle a la derecha”.
Tamara Pettinato reapareció tras el video con Alberto Fernández: "Hay un solo villano y no soy yo"
Luego de haberse ausentado en los programas de televisión (Bendita) y de radio (¿Y ahora quién podrá ayudarnos?) que participa, Tamara Pettinato repareció en el streaming Blender y habló este jueves por primera vez sobre el polémico video que se filtró con el exmandatario Alberto Fernández en el despacho presidencial de la Casa Rosada.
En Final feliz, el ciclo que conduce junto Lu Iacono y Nazareno Casero, la periodista comenzó diciendo: "Que soy puta, que soy gato, que soy prostituta vip, que tengo una asociación ilícita, que fui a pedir por mi hermano para que me protejan, que también me quise levantar a Milei, que me escapé, que me escondí, que me fui al sur del país a esconderme, que me voy a ir a vivir a otro país, que fue en pandemia cuando no se podía salir, que entré a la Casa Rosada escondida en un baúl y salí escondida en un baúl, que cobré 4500 dólares por un trabajo que me consiguió él, por supuesto, que el señor de 65, que conté una anécdota, muy linda, era él, que tengo contratos varios con el Estado y saqué provecho y mucha plata por él".
"Estas son algunas de las cosas que escuché en una semana sobre mí por haber ido a comer un día a la Casa Rosada, quedarme a almozar después de grabar una entrevista. No lo escuché de gente común que te escribe en las redes o haters, como les dicen, lo escuché de periodistas que tienen que decir la verdad, que el compromiso es informar y decir la verdad para que esa gente que los ve después forme una opinión, y vaya y te putee en las redes", continuó la hija de Pettinato en el streaming donde más de 12 mil personas la estaban mirando.
"Lo escuché del presidente actual, Milei, -afirmó- diciéndome prostituta y que soy parte de una asociación ilícita. Son personas responsables que tienen un micrófono, que tienen la responsabilidad de informar, dijeron estas cosas y muchísimas más, estas son solo algunas que me crucé por ahí".
Luego, aseguró: "No me escondí, no me escapé, no tengo por qué esconderme ni escaparme, me guardé unos días en mi casa por el golpe emocional que es verte expuesto en algo que no elegís, no se lo deseo a nadie. Es algo que yo no quise nunca. Es un video que yo nunca tuve, que no estaba en mi teléfono, que no salió de mí. Que lo tenía una sola persona, dos, me enteré después".
"Y con un video de un almuerzo corrieron el foco por completo de lo importante, que es una denuncia por violencia de género. Mezclaron todo, sacaron el foco de esa denuncia, me pusieron a mí en tapas de diario, hablando de esa denuncia ponían mi video, que no tiene nada que ver una cosa con la otra", expresó.
"Acá lo serio e importante es esa denuncia y es lo que tienen que investigar. Tienen que escuchar a esa víctima. Y no tiene nada que ver este video, este video es un chisme, un chisme rosa se le decía antes", siguió.
También señaló: "Corrieron el foco de lo importante. Me piden explicaciones a mí, cuando no soy la persona que lo tiene que explicar. Yo me quedé a un almuerzo que me invitó el único que te puede invitar. Entré con cuatro personas más. No entré en un baúl".
Por último, remarcó: "No tengo más nada que aclarar. Lo que aclaré está en mis redes en un comunicado. Pueden ir a ver ahí lo que expliqué. También pueden ir a ver ahí las puteadas de la gente basándose en lo que ven en los medios de comunicación, porque la gente escucha, y después va y repite. Hay un solo villano en esta historia y no soy yo".
tamara pettinato_posteo.jpg