La escena, según reconstruyeron a partir de los testimonios que recibieron, fue tan conmovedora que terminó contagiando a los presentes. “Sí, me dicen: ‘Después los otros lloramos, nos fuimos poniendo a llorar, pero Pepe ya lo estaba en la caminata’”, agregó Bozzolo, al recordar cómo las lágrimas de Rosemblat anticiparon la emoción que después se extendió entre los invitados.
Pero el llanto del conductor no fue el único detalle que llamó la atención. La ceremonia también tuvo un condimento especial gracias a Rechimuzzi, quien estuvo al frente de ese momento tan significativo para la pareja. Sobre su particular manera de llevar adelante el casamiento, Bozzolo contó: “Ya entró llorando y los casó Martín, quien me dice: ‘Fue muy gracioso’. Fue un show la manera en la que los casó Martín”.
Así, entre lágrimas, risas y la complicidad de los amigos, el casamiento de Lali y Pedro dejó una postal que va más allá de la celebración: la de un novio completamente movilizado por el momento que estaba viviendo.