Su testimonio llamó especialmente la atención porque reflejó la sencillez con la que el meteorólogo se manejaba en su vida cotidiana, lejos de las cámaras y del reconocimiento que había conseguido durante tres décadas de trayectoria.
La conmovedora anécdota de una televidente con Fernando Confessore antes de su muerte
La mujer explicó que el encuentro ocurrió el miércoles anterior, cuando ambos coincidieron en un colectivo de la línea 53.
Al reconocerlo, no pudo contener su sorpresa y decidió acercarse para saludarlo y felicitarlo por su trabajo.
“Y él me dice: ‘Sí, ¿por qué no?’. Y yo fui como todos. Y bueno, le hablé, lo felicité por su trabajo, porque es bueno decirle a la gente lo que hace bien”, recordó.
Lo que parecía una situación cotidiana adquirió un significado completamente diferente cuando, pocos días después, recibió la noticia de su fallecimiento.
“Me cayó la noticia como un balde de agua fría. Algo inesperado”, confesó sobre el momento en el que se enteró de que Confessore había muerto durante la madrugada del viernes 16 de octubre, tras sufrir un infarto en su casa del barrio porteño de Versalles.
La televidente también contó que el meteorólogo formaba parte de su rutina diaria y que siempre prestaba atención a sus pronósticos antes de salir de su casa.
“Me abrigo, no me abrigo, llueve, no llueve. Y siempre lo que decimos es todo, le pega. Es un pronóstico, no es nada seguro, pero él le pegaba”, expresó con nostalgia.
El dolor de la televidente al imaginar la televisión sin Fernando Confessore
Durante la entrevista, la mujer destacó el enorme cariño que el público sentía por el histórico meteorólogo y se mostró sorprendida por la cantidad de mensajes de despedida que circularon en las redes sociales.
“Yo leí de muchas provincias, todo, y mucha gente”, señaló sobre las muestras de afecto que recibió el periodista.
Sin embargo, uno de los momentos más emotivos de su testimonio llegó cuando imaginó cómo será volver a encender el televisor y no encontrar a Confessore dando el pronóstico del tiempo.
“Y ahora el lunes, cuando uno por costumbre quiera repetir eso, a uno se lo extraña ya cuando lamentablemente sabe que no se van a repetir los momentos”, reflexionó con tristeza.
Antes de retirarse del velatorio, la mujer resumió en una frase lo que significó para ella aquel encuentro casual en el colectivo, que hoy guarda como un recuerdo muy especial.
“Era un gran tipo”, expresó, profundamente conmovida. Su historia se convirtió en uno de los testimonios más sensibles del último adiós a Fernando Confessore y dejó en evidencia el vínculo que el meteorólogo había construido con el público a lo largo de tantos años.
Porque, más allá de su extensa trayectoria en televisión, Confessore también será recordado por la cercanía, la humildad y el cariño que despertaba entre quienes lo seguían diariamente desde sus hogares.