Por Hugo Sarri (*)
Por Hugo Sarri (*)
Según un informe de la CEPAL, "se mantiene el bajo crecimiento económico y del comercio mundial". A pesar de las caídas en la inflación, se mantienen las altas tasas de interés y menor liquidez global. Hay altos costos del financiamiento, precios de materias primas a la baja, aunque en niveles históricamente altos.
En la región, en 2024 se espera que continúe el bajo crecimiento de las economías de la región.
Se anticipa una desaceleración en la creación de empleo y para 2024 se espera un aumento del desempleo. Persisten las importantes brechas de género y los elevados niveles de informalidad laboral.
Espacio fiscal acotado con crecientes demandas de gasto social y de inversión, mayores pagos de intereses restringen el gasto en sectores prioritarios.
La menor inflación da pie para reducciones en las tasas de interés. Se observan distintas reacciones en los bancos centrales. No es el caso de Argentina en este punto, en especial por ahora.
En el vertiginoso panorama económico actual, los negocios se enfrentan a desafíos cada vez mayores en la gestión de costos para mantener la rentabilidad y la competitividad.
Es vital renovar y adaptar enfoques de trabajo, especialmente en el área financiera, para enfrentar la inestabilidad económica que se estima para el año 2024.
En este escenario desafiante, el Costeo Basado en Actividades (ABC) emerge como una herramienta estratégica que revoluciona el control de costos y mejora la rentabilidad. Este método alternativo al enfoque convencional de costeo se presenta como una solución potencial para las pymes de Latinoamérica, ofreciendo un control más preciso y detallado sobre los costos directos e indirectos, entre otras cuestiones.
El ABC se fundamenta en varios puntos cruciales que lo convierten en una estrategia efectiva para el control de costos con impacto en las finanzas:
El ABC permite una asignación más precisa de los costos, identificando la relación causa-efecto entre las actividades y los costos asociados. Esto proporciona una comprensión más clara de los gastos de estructura, su evolución y mejora la toma de decisiones.
La metodología ABC asigna los costos a las actividades que realmente inciden en la generación de esos costos. Este enfoque permite una distribución más justa y precisa de los costos, evitando distorsiones que podrían surgir en métodos de costeo tradicionales.
El ABC permite un análisis más detallado y exhaustivo de los datos, lo que brinda información valiosa para identificar áreas de mejora y optimización de costos.
Este enfoque identifica y analiza todas las actividades relacionadas con la producción, los servicios, los clientes y los canales de distribución, permitiendo una visión global de los costos y su relación con cada actividad.
Al ofrecer información precisa y detallada sobre los costos, el Costeo ABC brinda la base necesaria para tomar decisiones estratégicas con mayor confianza y certeza.
“El objetivo final del método ABC es brindar el máximo control sobre los costos indirectos y directos asociados a productos, servicios, clientes o canales. Esta herramienta se convierte en un aliado poderoso para las Pymes, especialmente en contextos de costos crecientes y cambios económicos impredecibles”
En tiempos cambiantes, la implementación del Costeo ABC puede ser la diferencia entre simplemente sobrevivir y alcanzar una gestión sostenible en el mercado. Aquellos que adopten esta estrategia podrán mantener márgenes de beneficio + saludables y mejorar su competitividad, preparándose para los desafíos financieros que se avecinan en el 2024.
Entre otras decisiones que pueden beneficiarse de la información de más calidad de un sistema estratégico de costos para la gestión, están sobre dimensiones como:
Reducir los costos en las empresas es siempre un objetivo, pero se está convirtiendo en una necesidad urgente a medida que los márgenes de las organizaciones se reducen en todo el mundo. Algunos factores que contribuyen a ello son las presiones de los gobiernos, el aumento de los impuestos, los nuevos competidores, los clientes cada vez más exigentes, cuestiones que se plantean ahora como la ESG (gobernanza medioambiental, social y corporativa), la escasez de mano de obra cualificada y los problemas de la cadena de suministro entre tantos otros.
(*) El autor es fundador y CEO de Prácticas&Gestión, consultora especializada en Gestión de Negocios y Finanzas Estratégicas.