“A través de este llamado queremos promover innovaciones en materia de alimentos que alivien el riesgo en el terreno regulatorio donde lo trámites requieren tiempo y el acceso a nuevos mercados depende de las condiciones de la legislación local”, subrayó Peirano.
Destacó que “contar con el apoyo de la Cancillería es clave para acompañar a los productores en su expansión a otros países y constituye un fuerte incentivo para darle a los proyectos un perfil global con potencial exportador”.
“Tenemos tres objetivos primordiales: cuidar la salud de todos y todas, contribuir a la sostenibilidad de las empresas alimenticias y promover el cuidado del medio ambiente”, afirmó el funcionario, quien puntualizó que “con esta acción, que contempla una inversión de la Agencia de $ 1.800 millones, se incrementará en un 50% la inversión en I+D del sector de alimentos para 2022-2023”.
Tecnología y valor agregado
Por su parte, la secretaria de Relaciones Económicas Internacionales, Cecilia Todesca Bocco, señaló que “la política industrial y la política científico-tecnológica, cuando están asociadas, son las que dan las oportunidades de exportación con valor agregado, es decir, las que pueden agregarle creatividad que es la posibilidad de dar más trabajo y sobre todo trabajo digno”.
Además, se refirió a las regulaciones externas, relacionadas con las preocupaciones por el ambiente y la salud, “que impactan de lleno en lo que la Argentina y el Mercosur exportan”, por lo cual evaluó que es preciso “estar en condiciones de dar esas discusiones, de poder certificar lo que producimos para poder ingresar en esos mercados”.
“La Argentina puede convertirse en un hub de alimentos que sean saludables y nutritivos y que estén envasados como para colaborar con esa economía circular”, afirmó Todesca Bocco.
En tanto, el ministro de Ciencia y Tecnología, Daniel Filmus, destacó que “Argentina es un país que no sólo produce materias primas, sino que también tiene la capacidad de desarrollar productos de alta sofisticación con alta tecnología incorporada”.
“La Cancillería abre las puertas para mostrarle al mundo las capacidades que tiene Argentina en investigación, innovación y agregado de valor”, señaló Filmus.
A su vez, aseveró que “es el Estado quien financia, centralmente, la investigación básica sin la cual no hay investigación aplicada. Es por eso que la articulación del sector público con el sector privado debe ser virtuosa para poder desarrollar ciencia y tecnología propias”.