Pymes

La historia de las hermanas que diseñaron los sorbetes de silicona que encontrás en el supermercado

Tras la muerte de su padre, se pusieron al hombro la empresa, que ahora provee de productos a una importante cadena. El interés por la sustentabilidad y su expansión a la región.
Darío D'Amore
por Darío D'Amore |
María Paula Recagno y su hermana

María Paula Recagno y su hermana, María Fernanda, heredaron la empresa creada por sus padres.

Es una historia de reconstrucción. Familiar y empresarial. María Paula Recagno y su hermana, María Fernanda, heredaron la empresa creada por sus padres. “Mi papá falleció de golpe. Nosotras estábamos hace poco trabajando con él, no entendíamos mucho, el rubro es difícil y un tanto machista”, dice una de las líderes de Southern Cross Chemical SRL, conocida como Hurlingham Siliconas, empresa que, en febrero de este año se convirtió en la primera proveedora de sorbetes de silicona para un supermercado.

“Además de ganar dinero, la idea fue crear algo que tenga impacto positivo en la sociedad, que disminuya los plásticos, tan contaminantes”, dice Paula.

“Vimos una oportunidad, hablamos con gente del departamento de compras de Carrefour, enviamos la propuesta y ellos nos ayudaron con los análisis de laboratorio, diseño de producción y packaging. Para nosotras marcó un antes y un después. Ser proveedoras de una de las cadenas de supermercados más grandes del país es un sueño hecho realidad”, resume.

Hurlingham Siliconas, hace dos años, lanzó otro producto de bajo impacto ambiental al mercado: plantillas deportivas y terapéuticas para caballos. “Tengo un pasado en la equitación y muchos amigos allí”, dice Paula en diálogo con A24com.

“Funcionan muy bien, vendemos a Chile, Panamá y Brasil, además de la Argentina. Están hechas con una silicona de alta resistencia”, agrega.

Las hermanas tienen estudios que difieren con su presente. María Fernanda es diseñadora y Paula es pastelera.

“La vida nos puso ante esta realidad. Sin el comandante, mi papá, con una empresa en funcionamiento y con muchas dudas. Dijimos, hay que pensar en positivo, vamos a salir adelante. Fue clave el apoyo de los empleados, de algunos clientes que nos asesoraron y de mi tío, Héctor Borghini, que es ingeniero y nos dio una mano gigante para subsistir y luego crecer”, agrega la repostera por estudio y empresaria de profesión.

-¿Cuáles son las virtudes de los sorbetes de siliconas?

-Son ecoamigables y reutilizables. Podés lavarlos con agua caliente y usarlo todas las veces que quieras. Se usan para batidos, licuados, proteínas, jugos, leches, sopa, bebidas con alcohol. Es una concepción distinta de mirar la vida, pensando en el negocio, pero también en la naturaleza. La silicona de los sorbetes es de uso medicinal, apta para contacto con alimentos e industria farmacéutica.

Sorbetes 3.jpg
Paula con su tío, Héctor, en la fábrica.

Paula con su tío, Héctor, en la fábrica.

-¿Qué costo tienen?

-El paquete de 4 sorbetes $ 800, también tenemos envases de dos sorbetes y estamos por diseñar un packaging individual, para no obligar a una persona que vive sola a comprar más de uno. Se están vendiendo en 60 sucursales de Carrefour de todo el país. Nuestra idea es ampliar la venta a otros hipermercados y llegar a más bocas de expendio.

La empresa fue fundada en 2005 por Jorge Luis Recagno y Claudia Viviana Borghini padre y madre de las actuales responsables.

-Además de los últimos diseños, sorbetes y plantillas para caballos, ¿Qué fabrica la empresa?

-Productos de silicona en general: industriales, gastronómicos y ecuestres. Burletes, planchas, juntas, cubeteras, posa pavas, posa vasos y todo lo que necesites con silicona, te lo diseñamos y fabricamos.

-¿Cuánto factura anualmente la compañía?

-Durante el año 2020, interrumpido en sus actividades por la pandemia, facturamos 6 millones de pesos, el año previo estuvo en torno a los 8 millones de pesos. Este año, calculamos que vamos a estar en el doble de esa cifra.

-¿Quiénes son sus clientes?

-Carrefour, desde Febrero 2021, Bayer, Strand, Temis Lostaló, Laboratorio Austral, Laboratorio Wiener, Veterinaria Integral, Indupan, Criollo, New Wine, Pan Fresh, Gestión Porcina, Frihel, Senasa, Inta, entre otros.

-¿La empresa está funcionando al 100 x 100 a nivel operativo?

-No. Estaremos al 50 por ciento. Tenemos mucho para crecer. Nos gustaría abarcar y ampliar el mercado gastronómico y equino, ya que estos son productos estándar, mientras que el segmento industrial, que es lo que hasta el momento cubre la mayor parte de nuestra producción, es muy específico y tiene diferentes requerimientos dependiendo de cada cliente involucrando una relación muy estrecha en la búsqueda técnica de soluciones para ellos.

-¿Cómo fue la transformación de hijas y aprendices, a dueñas?

-Fue duro. Mi papá murió en 2015. Tenía una forma muy personalista de manejarse. Debía dinero que nosotros no sabíamos. No llegó a enseñarnos a cotizar, por ejemplo. Había una gran deuda impositiva, mucha desorganización.

Nuestro papá no anotaba casi nada, tenía todo en la cabeza y eso nos jugó bastante en contra. La chance era bajar la persiana, con lo que significaba, dejar familias sin trabajo, por ejemplo o pelearla. Decidimos esto último. No sabíamos nada de cómo dirigir una fábrica, por donde arrancar. Pero con ayuda de los empleados y de personas ajenas a la empresa, logramos crecer y aprender.

-Con ese aprendizaje y el recorrido que relatás, ¿qué consejos darías a jóvenes emprendedores que sueñan con su Pyme?

-Saber liderar a la gente. Es clave que los empleados se sientan parte de la empresa, participarlos de los desafíos y de los éxitos. Además, ser abiertos a cambiar las formas de hacer las cosas. Es muy común que empresas de origen familiar o pequeña queden trabadas en su propia historia diciendo “si siempre lo hice así y funcionó entonces va a seguir funcionando” eso no siempre sucede. Por último, poner la ética y los valores antes que nada. Ser transparente es un si o sí. En resumen, el mejor consejo es: Sé líder, no jefe.

María Paula tiene 33 años, separada, y mamá de Josefina, de 11. “Si nosotras pudimos, muchos podrán. Somos jefas de familia y sin preparación previa en la materia, pero con muchísimo esfuerzo y constancia estamos llevando adelante una fábrica que da trabajo a gente y en un rubro industrial que no es orientado a la mujer. Hay que tener convicción y rodearse de buena gente ”, finaliza una de las dueñas de Hurlingham Siliconas.

Se habló de
-

Últimas Noticias

s