Tips para Emprendedores

PyMES: cómo les impacta la metamorfosis del consumidor

Pulsado el botón de reset, pequeñas y medianas empresas enfrentan las nuevas tendencias de consumo, reflejadas en la transformación de los canales de venta.
Mariela Mociulsky
por Mariela Mociulsky |
Durante 2020

Durante 2020, la transformación digital aceleró sus procesos y ayudó a las PyMES a encontrar una solución a la crisis del Covid-19.

La pandemia de coronavirus ha sumado obstáculos al difícil camino de la supervivencia que transitan las PyMES argentinas. Cuando la única receta para evitar los contagios pasó por las restricciones a la circulación, las alternativas posibles eran stop o reset.

Los cierres de empresas en varios sectores quedaron reflejados en el Index de compañías aportantes a la Seguridad Social que lleva la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP). En noviembre de 2015, la AFIP contabilizaba 569.146 empresas. En ese mapeo, hoy faltan 45.887.

Según registros de cámaras sectoriales, la crisis del Covid-19 se llevó 15.794 empresas: 4886 comercios, 4040 hoteles y servicios de comida, 1977 transportistas y de almacenamiento y 1301 profesionales.

Así como en muchos casos pulsaron stop, hubo una porción que eligió y pudo pulsar reset y reinventarse. Tomada esa decisión se toparon con la necesaria metamorfosis del consumidor, reflejada en la transformación de los canales de venta y de los medios de pago.

Las persianas bajas y las puertas de los hogares transformadas en trincheras obligaron a nuevas formas de proveer productos y servicios.

Ecommerce pymes.jpg
El ecommerce y los medios de pago electrónico fueron fundamentales para enfrentar la situación económica y hacerle frente a los efectos económicos del Covid-19.

El ecommerce y los medios de pago electrónico fueron fundamentales para enfrentar la situación económica y hacerle frente a los efectos económicos del Covid-19.

El e-commerce dejó de ser el canal para comprar tecnología y artefactos del hogar y se convirtió en el canal predilecto para satisfacer todas las necesidades de consumo. En abril de 2021, el comercio electrónico creció 84% en facturación respecto de un mes promedio de 2020.

En un trabajo que hicimos en Trendsity junto a Mercado Libre observamos que en apenas dos meses de cuarentena, entre marzo y mayo de 2020, se sumaron 4.100 las PyMES a la plataforma líder del e-commerce en Argentina, que significó la única forma de mantener el nivel de facturación para el 90 por ciento de las PyMES encuestadas.

Sumarse a esa ola requirió de las PyMES adherir a un cambio de mentalidad e incorporar soluciones tecnológicas.

Los costos de la inversión se midieron en términos de supervivencia o desaparición. La flexibilidad y agilidad de las PyMES transformaron al e-commerce en un aliado potente, en vistas de las dificultades que sobrellevaron las grandes empresas en la adaptación de sus estructuras.

Otra herramienta que auxilió a las PyMES en esta crisis inédita del coronavirus es el desarrollo de diversos medios de pago, imprescindibles para las transacciones electrónicas. Se potenció la adhesión a tarjetas, billeteras virtuales y plataformas de pago.

Estos instrumentos captaron franjas de la población, les dieron y les dan a comercios y empresas medios idóneos y seguros para vender y comprar sin abrir las persianas.

La economía colaborativa dio un salto y puede permitir a las PyMES ajustar sus respuestas a las demandas en escenarios que cambian permanentemente. El teletrabajo solucionó la imposibilidad de los empleados de hacerse presentes en la oficina, pero a su vez rediseñó las relaciones con diferentes proveedores de servicios.

Se multiplicaron las ofertas de profesionales dispuestos a responder ante los imprevistos. Esa inmediata capacidad de reacción, suele ser más difícil para estructuras gigantes y burocráticas, y por lo tanto conformar una fortaleza que las PyMES cotizan en un mercado que tiene a la incertidumbre como signo distintivo.

Los consumidores retenidos en sus hogares por decisión propia o por imposición de las autoridades han revalidado la oferta local y cercana. Fidelizar esa preferencia, conforma un desafío de envergadura interesante para las PyMES.

No alcanza con empatizar a través de un discurso comunicativo. Hay que conquistar la elección del consumidor creando experiencias que el consumidor asocie con la marca. Pasar del storytelling al storydoing. Demostrar el compromiso con acciones además de promesas relevantes.

La relación de cercanía también debe contemplar la responsabilidad hacia el bienestar tanto social como medioambiental.

Los estudios más recientes en tendencias de consumo alertan acerca sobre la importancia que el consumidor les da a las prácticas de cuidado de las personas y del planeta de parte de las empresas, incluso mostrándose dispuesto a pagar un poco más caro un producto si se comprueba esta responsabilidad con hechos.

El escenario argentino muestra también una novedad, que es una oportunidad para las PyMES.

La implementación de la llamada Ley de Góndolas abrió espacios en cadenas de supermercados para nuevos proveedores. El desafío de operar en el canal moderno es mayúsculo, por los requerimientos de calidad, de logística, de volúmenes, de escala productiva. Explorar este camino, tal vez asociarse para recorrerlo, sea la oportunidad que aparece con la crisis del coronavirus.

Sin embargo, hay un capítulo importante que debe atenderse desde los estamentos gubernamentales. Las PyMES necesitan regulaciones que se mantengan en el tiempo. La emergencia del Covid-19 fue atendida con herramientas de política económica imprescindibles, pero que podrían perdurar en la nueva normalidad a fin de fortalecer el aporte de las pymes al crecimiento económico.

En tiempos prepandémicos, las cifras eran contundentes: las PyMES aportaban el 70% del empleo nacional, el 50% de las ventas y más del 30% del valor agregado.

La robustez del ecosistema PyME guarda directa relación con la reconocida vocación emprendedora de los empresarios, pero se consolidará si se despeja el escenario de dificultades a emprendimientos relacionados con nuevas formas de servicio y de consumo.

* Mariela Mociulsky es CEO de Trendsity y presidenta de SAIMO

Se habló de
-

Últimas Noticias