A partir de la pandemia del Covid-19, el avance de la industria tecnológica y el desarrollo de equipos híbridos, la sobrecarga digital aumenta y está agotando al 85% de los empleados.
A partir de la pandemia del Covid-19, el avance de la industria tecnológica y el desarrollo de equipos híbridos, la sobrecarga digital aumenta y está agotando al 85% de los empleados.
Una encuesta de LinkedIn reveló que el 74% de las mujeres dicen estar muy o algo estresadas por motivos laborales, frente a solo el 61% de los encuestados masculinos con empleo. A nivel generacional, los millennials (de 25 a 39 años) son los más propensos a declarar estrés laboral, con un 71%. Por el contrario, los baby boomers (55 años) son los menos estresados, con un 61%.
Una investigación de McKinsey que mostraba que las empresas que practicaban métodos ágiles se adaptaban mejor durante esta crisis, hacía hincapié en la necesidad de volverse ágil para mejorar la productividad.
Aunque las prácticas ágiles de Scrum y Agile fueron diseñadas por y para los desarrolladores de software, los principios pueden aplicarse a otras industrias más allá de la tecnología, especialmente para mejorar la productividad personal.
Aunque la productividad personal puede parecer desalentadora, hacer pequeños cambios cada semana en tu rutina puede dar resultados significativos, reduciendo tu tiempo total de trabajo y haciéndolo más eficiente y, lo mejor de todo, agradable. Planificar el día con antelación no sólo reducirá el estrés, sino que también evitará la procrastinación o postergación de las tareas.
Claves para planificar y mejorar la gestión del tiempo:
La clave para no frustrarse en el proceso de gestión del tiempo es mejorar el flujo de trabajo planificando listas de tareas factibles y alineadas con tus prioridades, teniendo una carga de trabajo equilibrada y siendo disciplinado a la hora de seguir la lista de tareas. Analizando lo que ha ido mal y lo que ha ido bien al final de cada semana, podés conseguir mejorar la gestión de tu tiempo.