Economía minorista

PyMES: ¿Cuál será el escenario después de las elecciones?

Intentar fijar el tipo de cambio y desacelerar la inflación genera el efecto de una olla a presión a punto de estallar. Existe mucha inflación reprimida en un contexto muy complejo. ¿Qué pasará con la economía durante 2022?
Damián Di Pace
por Damián Di Pace |
Una inflación contenida y un tipo de cambio atrasado generan un escenario poco alentador para el 2022.

Una inflación contenida y un tipo de cambio atrasado generan un escenario poco alentador para el 2022.

Anclar variables como el tipo de cambio y precios regulados de la economía es una de las estrategias electorales a la que recurre siempre el gobierno de turno.

En el primer semestre del 2021 la inflación corrió a un promedio mensual del 3,8% y el tipo de cambio oficial se movió 2,4% como promedio mensual en el mismo período. Es decir, se apreció el tipo de cambio. Aún sigue sucediendo lo mismo con un tipo de cambio que se mueve a un ritmo de 1% mensual frente a una inflación en el orden del 3 %.

La inflación en el corto plazo es la batalla política a ganar. Sin embargo, el costo económico siguiente es evidente. Si tomamos las elecciones de 2011, 2013, 2015, 2017 y 2019 vamos a observar que en los 6 meses previos se intentó anclar la evolución de la inflación pero luego se recogió en los 6 meses posteriores a las elecciones más inflación.

Durante 2011, en 6 meses previos a las elecciones, la inflación acumulada fue de 10,5% y en los 6 meses posteriores del 12,4%. En 2013, la inflación acumulada en los 6 meses anteriores fue del 15,5 % y en los 6 meses posteriores del 25,5%. En 2015, del 12,6 % y después del 26,4 %. En el 2017 fue del 9,4% y luego del 15,5%. Y en 2019 del 23,7 % y en los 6 meses posteriores de solo 14,8%.

Tuvimos que recurrir al cierre de la economía en pandemia con la cuarentena más estricta y con una caída del PBI de casi el 10%. La caída más grande desde la crisis de 2001.

A pesar de intentar anclar la inflación de acuerdo al Currency Watchlist que es el observatorio de Divisas de la Universidad Johns Hopkins hasta fines de agosto de 2021, Argentina ocupa el sexto lugar a nivel mundial en términos de depreciación interanual de su moneda. El primer puesto es del Bolivar Venezolano 98,76 %, el segundo para la libra libanesa 86,76 %, el tercero para el Dólar de Zimbabue 84,47, el cuarto para la libra de Sudan 80,45 %, y el quinto para la libra de Siria 73,10 %.

Mientras el peso se derrite entre las manos de los argentinos, para el segundo semestre el piso de la inflación sería 2,5% que fue la inflación del mes de Agosto y el tipo de cambio evolucionaría a no más del 1,6% mensual con brechas cambiarias en tensión permanente en dos pasos. Primer paso de acá hasta noviembre y segundo paso post elecciones hasta enero 2022.

Escenario económico futuro

El gobierno dice que no va a devaluar. Sin embargo, en las últimas elecciones se evidencian que las apreciaciones del tipo de cambio son en contexto eleccionario y las correcciones luego de la contienda electoral.

Se sacrifica la moneda, las exportaciones, las tarifas, los subsidios, la emisión monetaria, los pasivos remunerados del banco central, la tasa de interés, las reservas internacionales, la inversión y el gasto público. Se pone todo en la cancha por más que cada vez tenemos menos cancha y con terreno más deteriorado luego de correrla durante las elecciones.

Con el plan poner platita en el bolsillo el consumo privado crecería 3,8% en el último trimestre 2021 y un rebote de la economía creciendo este año al 7%.

Las actuales restricciones a las importaciones y mayor cepo al dólar perjudican a las PyMES que requieren reponer insumos y materias primas para poner en marcha su producción. Por su parte, sus proveedores que cuentan con ese stock le ponen un precio mayor ante una eventual devaluación del tipo de cambio oficial después de las elecciones y cupos y mayores restricciones para acceder a sus necesidades.

Para 2022, con una macro que seguirá trabada, con cepos y controles e importantes desafíos en términos de reordenamiento de desbalances y precios relativos y sin cambios estructurales, se espera una recuperación modesta del PBI en torno al 2,2% anual.

Por su parte, anclar el tipo de cambio oficial no ha servido como herramienta para evitar la evolución de los precios mayoristas. De acuerdo al IERAL la devaluación del tipo de cambio oficial interanual a agosto de 2021 fue del 32,1%. En el caso de los precios mayoristas evolucionaron al 60,5% mientras que los precios minoristas crecieron al 51,4 %. Se aprecia el tipo de cambio, la inflación mayorista crece y aún queda un colchón importante para converger en la minorista.

Mucha inflación por delante reprimida en un contexto de un elevado piso inflacionario.

Las elecciones siempre nos dejan mayor gasto, déficit, incorrecciones y desequilibrios. Los costos eleccionarios de 2011 a 2021 se siguen pagando y acumulándose con impacto cada vez más negativo.

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