- Administración del Empleo gestión de salarios, impuestos y contribuciones incluyendo la administración de los tiempos de vacaciones o permisos por enfermedad o accidentes, trámites exigidos por el seguro social y de salud
- Administración de Operación: impuestos sobre la renta, al inmueble, al consumo y al valor agregado, administración de residuos y la administración de vehículo,
- Otros: trámites vinculados a determinadas actividades económicas sectoriales.
Al evaluar los trámites burocráticos a nivel sectorial en el sector secundario, es decir la industria, la carga horaria destinada a trámites burocráticos es de 1082 horas. Supera el promedio de todos los sectores siendo el de mayor carga burocrática en un sector de la economía justamente poco competitivo y con bajo nivel de productividad por hora que requiere de barreras arancelarías para las importaciones para que no pierda ventas en el mercado interno y además con bajo nivel de competitividad en los mercados externos.
Por su parte, durante la gestión del presidente Alberto Fernández en solo 22 meses se crearon o subieron 19 impuestos más. A su vez, estaría por aprobarse un nuevo impuesto, en este caso llamado TAREP (Tasa Ambiental de Responsabilidad Extendida al Productor) que implica que está expresada en pesos argentinos por kilogramos de materiales en los envases y no podrá ser superior al 3% del precio mayorista de venta del producto envasado.
Sin embargo, para las PyMES productoras de packaging es imposible asumir esta nueva tasa porque no se les ofrece crédito para poder incorporar bienes de capital que le permitan pasar a fabricar packaging biodegradables, no se les da ningún tipo de plazo para aggionarse a la medida ni se tiene en cuenta su pequeña economía de escala lo que las deja fuera de precio en el mercado mayorista.
En el caso de una PyME que le venda packaging de polipropileno a otra PyME que envasa pastas secas se le cobraría por kilo de ese material envasado una tasa de $ 48,30. En el caso que un camión tuviese carga completa, solo por ese camión el Estado recaudaría $ 12528.
El Fondo Nacional para la Gestión de Envases y Reciclado Inclusivo (FONAGER) recibirá el 85% de lo recaudado. En tanto, el 10% irá al Fondo Nacional de Desarrollo Productivo (FONDEP) y el 5% al Instituto Nacional de Tecnología Industrial (INTI), exclusivamente para brindar servicios de capacitación, asistencia técnica y actividades de transferencia acerca de tecnologías de reciclaje, valorización y desarrollo de nuevos materiales para envases.
Para dimensionar el impacto, esto es solo sobre un camión de carga la recaudación. De acuerdo a datos de PAECTAC - Primera Asociación Empresaria de Transporte de Cargas - en base a datos del Ministerio de Transporte de la Nación hay 631.536 dominios activos empadronados en ruta. El impuesto proyectado en forma total podría recaudar entre $100.000 y $120.000 millones aunque es difícil estimarlo por la gran cantidad de materiales y diferencial de tasas por kilo que hay.
Caso Reciclado Sant Boi de Llobregat (Barcelona)
Los vecinos de la localidad barcelonesa de Sant Boi de Llobregat, de 84.500 habitantes tienen a disposición contenedores inteligentes. Primero, con su teléfono móvil, el usuario acude a uno de estos contenedores y se identifica escaneando un código QR impreso. A partir de ahí, va introduciendo envases y el dispositivo los va reconociendo a través de una serie de sensores ópticos que registran sus códigos de barras. Si el aro se ilumina de color rojo, significa que el usuario está introduciendo un envase incorrecto y el sistema no dejará que el residuo caiga al cubo. Si se enciende en verde, tras uno segundos, la operación finaliza y el envase cae al contenedor.
Esos datos se suben a una nube. Este ciudadano qué recicló 3 botellas obtiene 3 reciclos. Unas 24 horas después de que el ciudadano haya utilizado el aro tecnológico, recibirá los puntos y podrá gastarlos.
Es decir, el mundo está camino a no incorporar impuestos que generen burocracia y más estructura vía impuesto sino que está premiando a la ciudadanía que recicla para luego poder gastar puntos en el supermercado, descontarlos del pago de impuestos o lo que quiera.
La Ley de envases en Argentina recae sobre todos los productores de envases pero además sobre el consumidor final que deberá pagar la participación del nuevo impuesto en todos los bienes que compra. Un impuesto regresivo y que va a contramano de lograr el objetivo buscado. Gravar las externalidades negativas por lo general implica ejercer una carga para el consumo, y ya que los pobres consumen más y ahorran o invierten en menor parte sus ingresos, cualquier cambio hacia los impuestos del consumo puede ser regresivo.