De esta manera, las empresas toman datos que sus usuarios van dejando al acceder en distintos portales web, con el objetivo de brindar nuevos servicios.
¿Es legal el web scraping?
El scraping no siempre es legal. En primer lugar, los scrapers deben tener en cuenta los derechos de propiedad intelectual de los sitios web. El web scraping tiene consecuencias muy negativas para algunas tiendas online y proveedores, por ejemplo, si el posicionamiento de su página se ve afectado debido a los agregadores.
El scraping es legal, por lo tanto, siempre y cuando los datos recabados estén disponibles libremente para terceros en la web. Para garantizar la legalidad del web scraping, hay que tener en consideración lo siguiente:
Observar y cumplir con los derechos de propiedad intelectual. Si los datos están protegidos por estos derechos, no se pueden publicar en ninguna otra parte.
Aunque el scraping está permitido en muchos casos, puede utilizarse con fines destructivos o incluso ilegales. Por ejemplo, esta tecnología se utiliza a menudo para enviar spam. Los emisores pueden aprovecharla para, por ejemplo, acumular direcciones de correo electrónico y enviar mensajes de spam a estos destinatarios.
Para Roberto Opazo, director ejecutivo de Khipu, "en la actualidad, alrededor de 100 navegadores utilizan diversos protocolos de seguridad y a través de ellos, acceden a datos y realizan transacciones en páginas web".
"Pese a ello, un informe sobre open banking que promueve el uso de Interfaces de Programación (APIs), pero no realiza un análisis del web scraping, indicó que en Canadá hay más de 4 millones de personas recibiendo servicios fintech gracias al web scraping avanzado", detalló el especialista en una entrevista exclusiva con PyMES de A24.com.
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Roberto Opazo fundó Khipu, una plataforma de pagos digitales.
"Lo cierto es que cuando la app de una fintech pide credenciales bancarias hay quienes desconfían, pero las mismas credenciales se ingresan en más de 100 aplicaciones como Google Chrome. De otra forma, habría que ir al banco", destacó.
Y agrega "el Senado de Australia concluyó que no existe evidencia de que los servicios brindados usando web scraping representen un riesgo adicional, y sentenció la recomendación número 22 del Comité de Tecnología Financiera y Regulación Tecnológica de Australia, con la que rechazó la idea propuesta por representantes de la banca que buscaban prohibir el web scraping avanzado.
"En Europa, también se debatió el tema: la norma PSD2 estableció la obligación de implementar APIs y los bancos pidieron que se prohíba el web scraping porque parecía innecesario. Sin embargo, luego de un largo debate, finalmente se concluyó que es mejor mantenerlo como una opción", explicó Roberto.
Empresas que lo usan
Los motores de búsqueda, como Google, utilizan desde hace tiempo los denominados rastreadores web o crawlers, que exploran Internet en busca de términos definidos por el usuario. Los rastreadores son tipos especiales de bots, que visitan una página web tras otra para generar asociaciones con términos de búsqueda y categorizarlos.
Entre estas técnicas de rastreo se incluye el web scraping o webharvesting.
Roberto Opazo, explica que "también lo hacen las empresas fintech: juntan datos de distintos portales con los que luego buscarán agregar valor a su servicio y producir bienestar".
"Las aplicaciones de esta industria ofrecen centralización de gastos, acceso al crédito, financiamiento de empresas, mejores formas de pago, menores intereses y mayores rentabilidades, logrando dinamismo en la industria financiera", explicó el especialista.
Y agrega: "De hecho, la creación de valor y la confianza del mercado explican que durante el 2021 el 18% del capital de riesgo se invirtiera en la industria fintech. Sin embargo, aún hay prejuicios sobre la recolección que hacen de los datos que los usuarios confían en las distintas apps, es decir del web scraping".