contundente

El duro momento de María Rosa Fugazot: "Si tuviese que vivir de mi jubilación, me suicido"

"Si no trabajo me cago de hambre", reconoce María Rosa Fugazot, que cobra un haber jubilatorio que oscila los veinte mil pesos.
El duro momento de María Rosa Fugazot: Si tuviese que vivir de mi jubilación, me suicido

María Rosa Fugazot estuvo de invitada en “Jubilados TV” (domingos 9:00hs por A24) y no pudo ocultar su amargura por el mal momento que le toca vivir económicamente.

Los famosos que son jubilados no son inmunes a la realidad económica del país. “Si no trabajo me cago de hambre”, reconoce Fugazot, que cobra un haber jubilatorio que oscila los veinte mil pesos.

“Yo nunca me quedé con la jubilación, si hubiera tenido que vivir de mi jubilación me suicido”, declara crudamente ante la consulta de Andrea Falcone, conductora de "Jubilados TV".

“Lo ridículo que una vez que me jubile con 65 años después de haber pagado por 60 años la jubilación – por supuesto no me toca ninguna ventaja, no tengo retroactivo ni un pito, nunca me toco nada- he seguido pagando porque tuve que volverme a inscribir en monotributo para volver a trabajar”, comenta la consagrada actriz.

“De lo que me quejo es haberle dado tanto al país, haber sido respetuosa de todas las leyes, haber pagado siempre lo que correspondía de haber rascado de donde no había para pagar, para no deber, para no ser deudora o morosa y al final no me sirvió de mucho y hoy mismo no me sirve de mucho”, manifiesta con indignación Fugazot, antes de agregar: “Este país es una trampa enorme si sos honrado. A mi hijo yo lo anote a los 18 años y a los 23 años de él lo tuve que volver a pagar retroactivo, explícame porqué”.

Embed

“Lo que a mí me angustia es que no me dejen vivir que no me dejen trabajar, que no me dejen ganármela, yo no sé vivir del regalo, nunca lo hice. Esta casa dónde vivo es de una amiga de Tandil, para mí es un agradecimiento infinito para ella, pero por otro lado una gran vergüenza, que no me pueda pagar un alquiler a esta altura de mi vida, es triste”, dice acerca de su presente que se multiplica en miles de jubilados de nuestro país.

Fugazot también repasó junto a Andrea Falcone momentos muy intensos en su carrera dónde en una oportunidad, le agregaron vidrio molido a su maquillaje “Eran cosas que se hacían en aquella época. Gente con mala onda, mala vibra hubo siempre. Gracias a una compañera que me avisó no me estropeé la cara”.

Sin embargo, no todas sus colegas tuvieron la misma suerte reconoce: "A una compañera le destrozaron con una Gillette el tapado de piel que le había regalado el novio. Envidia, maldad, eran bravas. Yo soy muy buena, muy pacífica y no me peleo con nadie, pero tengo un problema: cuando se me salta la chapa –por eso no quiero que se me salte- puedo hacer un desastre. Y un día veníamos bajando y –esa misma compañera- me empujó y entonces le puse el pie y fue a parar al miércoles por las escaleras, entonces cuando llegué abajo le dije: ´La próxima te piso la cabeza´”.

La charla se prestó para recordar a Gerardo Sofovich, con quién la artista trabajó por muchos años y formó una amistad. “Gerardo era muy puntilloso, muy perfeccionista. Buen carácter no tenía, era chinchudo”, confiesa. “Pero como yo lo conocía de toda la vida, me tomaba ciertas libertades. Yo me peleaba, ´a mí no me grites porque me voy’ le decía y él me respondía: ´que gallega torcida sos´”, cierra con una sonrisa.

María Rosa Fugazott