Allí fue cuando el cronista le consultó sobre la situación de Mercedes, su hija, para saber si efectivamente está separada ya que se habló mucho del tema en los últimos días. Pero Giménez fue contundente, pero siempre amable, al asegurar "¿Mecha? Noooo, esas son cosas de ella", dando por finalizado el tema.
En tanto, otra de las consultas, ya cuando subía a su auto, tuvo que ver con cómo está la relación con su estilista Miguel Romano, quien en las últimas horas acusó a un asistente de él de robarle a la diva. Una vez más con tono amable, Susana aseguró que 'el cóndor', como se lo conoce, "es mi amor... me dijo que me llamaba mañana (por hoy sábado)". Por último, ya cerrando la puerta del automóvil, cuando le consultaron si estaba enojada con Miguelito, pegó su clásico grito "Noooo", y partió feliz tras volver a las pistas porteñas después de tanto tiempo.
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La platea aplaudió de pie a Susana Giménez y la ovación fue aún mayor cuando Roberto Moldavsky bajó a la platea para agradecerle la visita al teatro.