Es en estos últimos donde los desarrolladores ponen su atención, por lo que no debe resultar extraño no encontrar actualizaciones disponibles para el sistema operativo Android de un aparato fabricado tiempo atrás.
Es por esto que, ante todo, es recomendable prestar atención a las especificaciones técnicas del aparato en cuestión, tales como año de fabricación y modelo.
En resumen, el hecho de que el dispositivo que se posee no cuente con actualizaciones disponibles no implica un motivo de alarma ni quiere decir que éste carezca de vida útil. Simplemente pone en evidencia el avance de la tecnología.
¿Cómo se hace?
Es necesario aclarar que las indicaciones para actualizar Android que siguen a continuación están pensadas en función de los aparatos más utilizados en la actualidad, es decir, los celulares inteligentes y las tablets.
En primer lugar, en el “Menú” de inicio hay que dirigirse a “Configuración”. Allí hay que pulsar donde dice “Acerca del teléfono” (también puede decir “Acerca del dispositivo”).
En este sitio no sólo se encuentra el ítem “Actualizaciones del sistema” (también puede estar disponible como “Actualización de software”) sino que allí también se pueden apreciar ciertas características técnicas del equipo en cuestión, entre ellas el modelo del mismo y la versión de Android con la que cuenta.
Retomando con lo referido a la actualización del sistema, aquí se abren dos posibilidades.
En primera instancia, puede que el dispositivo ya esté actualizado y no haya nuevas versiones disponibles, ante lo cual lo que resta es aceptar y seguir utilizándolo con normalidad. Puede que esta información aparezca directamente o puede que requiera de una búsqueda por parte del sistema para comprobar si hay actualizaciones disponibles.
Si efectivamente las hay, lo que resta hacer es prestar atención a las indicaciones que vayan surgiendo en pantalla y seguirlas paso a paso, y en esta parte el consejo más importante es no utilizar el equipo mientras se actualiza, puesto que puede generar ciertos inconvenientes cuyo arreglo dependería de un técnico especializado. Por último, es importante tener en cuenta que es posible que para realizar una correcta actualización el sistema requiera de conexión Wi-Fi.
Consejos para mejorar el rendimiento de los aparatos.
Ante todo, una de las principales ventajas que brinda la actualización de Android radica en una optimización de su interfaz, es decir, en una mejora considerable de las posibilidades de uso que ofrece el sistema operativo.
Sin embargo, es conveniente destacar que existen numerosas acciones que se pueden realizar para mejorar el rendimiento y la vida útil de los aparatos, sin necesidad de recurrir a procedimientos más complejos como puede ser la actualización de un sistema operativo, y que incluso se pueden poner en práctica en los equipos que no pueden acceder a nuevas actualizaciones.
En primer lugar, para lograr que la interfaz sea ágil y dinámica, es recomendable no usar fondos de pantalla animados, eliminar las aplicaciones que no se utilizan e inhabilitar las que no se usan y no se pueden eliminar.
También es importante comprobar que haya espacio disponible, más que nada en la memoria interna, que es donde se instalan las aplicaciones indispensables para el funcionamiento del equipo, y emplear aplicaciones “de limpieza”, es decir, aquellas que se encargan de borrar los archivos residuales del sistema y de controlar, a su vez, el rendimiento de su software.
Por último, un aspecto clave de la atención de este tipo de productos radica en su batería.
Para cuidar de ésta y mejorar su vida útil es aconsejable no cargarla constantemente, sino esperar a que la misma llegue a un 15%, aproximadamente, o al porcentaje ante el cual el aparato se pone automáticamente en modo ahorro de energía, y luego cargar sin interrupciones hasta que la misma alcance el 100%, en lo posible evitando su uso.
Otro procedimiento sumamente eficaz consiste en dejar que se consuma lo máximo posible (lo ideal sería que quede en un 5%), apagar el aparato, conectarlo y recién volver a prenderlo al ver que se ha completado la carga.
Lo recomendable es realizar esto al menos una vez cada diez o quince días, dependiendo de la intensidad del uso que se le dé al aparato.