El rey del polvo de ladrillo parisino seguirá siendo eternamente Rafael Nadal. El español fue un escollo demasiado alto para el argentino Diego Schwartzman, a quien derrotó en tres sets esta mañana en la semifinal de Roland Garros. Luego de alcanzar su decimotercera final en el abierto francés el mallorquín no escatimó en elogios al Peque.







