Si bien la limpieza profunda antes de la llegada del nuevo ciclo es una tradición fundamental —porque simboliza eliminar energías viejas—, durante el primer día del Año Nuevo Chino se recomienda no barrer ni limpiar la casa.
La creencia indica que hacerlo podría “barrer” o alejar la buena suerte recién llegada. Por eso, muchas familias dejan el orden listo previamente y evitan tareas de limpieza intensas en las primeras horas del nuevo año.
No discutir ni generar conflictos
El inicio del ciclo está asociado a la armonía familiar y al bienestar. Discutir, pelear o decir palabras negativas durante este día es considerado un mal augurio.
La tradición sostiene que los conflictos al comienzo del año podrían marcar el tono de los meses siguientes. Por eso, se busca mantener un ambiente pacífico, evitar reproches y promover conversaciones amables.
No prestar ni pedir dinero
En muchas regiones donde se celebra el Año Nuevo Chino, se evita prestar o pedir dinero durante los primeros días del ciclo.
El simbolismo detrás de esta costumbre indica que comenzar el año entregando dinero podría representar pérdidas económicas futuras. También se evita hablar de deudas o temas financieros conflictivos durante la jornada.
No usar ropa en colores asociados al luto
El rojo es el color protagonista de esta celebración, ya que simboliza prosperidad, alegría y protección. En cambio, colores como el blanco o el negro —tradicionalmente vinculados al luto en la cultura china— suelen evitarse durante los festejos.
Vestirse con tonos rojos o incorporar detalles dorados es una forma simbólica de atraer buena fortuna y comenzar el ciclo con energía positiva.
Evitar romper objetos
Romper platos, vasos o cualquier objeto durante el Año Nuevo Chino es interpretado como un mal presagio. En caso de que ocurra accidentalmente, algunas tradiciones indican que se deben recoger los restos con cuidado y pronunciar frases de buenos deseos para neutralizar el simbolismo negativo.
El cuidado en los gestos y movimientos forma parte del respeto hacia el nuevo ciclo que comienza.
No hablar de enfermedad o muerte
Durante la celebración, se intenta evitar cualquier referencia a temas negativos como enfermedad, pérdidas o situaciones dolorosas. El objetivo es comenzar el año enfocándose en la salud, la abundancia y la felicidad.
Las palabras tienen un peso simbólico en esta tradición, por lo que se eligen con cuidado durante los primeros días del ciclo.
El sentido detrás de las tradiciones
Más allá de la creencia literal en la buena o mala suerte, estas costumbres tienen un fuerte valor simbólico y cultural. El Año Nuevo Chino representa una oportunidad para empezar de nuevo, dejar atrás lo viejo y enfocarse en intenciones positivas.
Evitar conflictos, preparar el hogar con anticipación, vestirse con colores que simbolizan prosperidad y compartir momentos en familia son prácticas que refuerzan la idea de comenzar el ciclo con armonía.
En definitiva, el mensaje central no es el temor a la mala suerte, sino la importancia de iniciar el año con conciencia, gratitud y respeto por las tradiciones. El comienzo del calendario lunar funciona como un recordatorio de que cada gesto, palabra e intención pueden marcar el tono del nuevo ciclo que se abre.
Por eso, más que superstición, estas prácticas representan una forma de conectar con el significado profundo del Año Nuevo Chino: renovación, equilibrio y esperanza para los meses que vendrán.