Fundido del chocolate: derretir a fuego bajo el chocolate negro junto con la manteca hasta obtener una mezcla homogénea y lisa.
Base de huevos y azúcares: en un bowl, mezclar los huevos, el azúcar granulada, el azúcar morena, la sal y la vainilla. Llevar a baño María, cuidando que el recipiente no toque el agua caliente, y revolver hasta disolver completamente el azúcar.
Batido técnico: batir la mezcla a alta velocidad hasta lograr una preparación aireada, de color amarillo claro y textura espesa. Finalizar con un breve batido a velocidad baja.
Integración de la base: incorporar el chocolate derretido a la mezcla de huevos y unir suavemente hasta integrar por completo.
Incorporación de secos: tamizar la harina y el cacao amargo sobre la preparación. Mezclar con movimientos envolventes, sin batir de más, hasta que no queden rastros de polvo.
Cocción: verter la mezcla en el molde, alisar la superficie y dar un leve golpe para asentar. Hornear en horno precalentado a 170°C durante 23 a 28 minutos.
Finalización: retirar y dejar enfriar por completo antes de desmoldar. Se recomienda refrigerar, ya que el brownie mejora su textura y sabor tras unas horas de reposo en frío.